|
|
|
|
Crecimiento de Israel
- Y estos
son los nombres de los hijos de Israel que vinieron a Egipto con Jacob; vino cada uno con su
familia
- Rubén,
Simón, Leví y Judá,
- Isajar,
Zebulón y Benjamín;
- Dan y
Naftalí, Gad y Asher.
- Y todas
las almas que salieron del lomo de Jacob fueron setenta almas, y
José (con sus dos hijos) era (estaba) en Egipto.
- Y
murió José, y
todos sus hermanos, y toda aquella generacion.
- Y los
hijos de Israel fructificaron y aumentaron y se multiplicaron, y se
hicieron muy fuertes; y el país se llenó de ellos.
Nueva Orden
- Y se
levantó un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a
José.
- Y dijo a
su pueblo: He aquí que el pueblo de los hijos de Israel es
más numeroso y más fuerte que nosotros.
- Vamos
pues, usemos de astucia con él, no sea que se multiplique y suceda
que, habiendo guerra, se una él también a nuestros enemigos
y luche contra nosotros, y se vaya (nos vayamos) de la tierra.
- Y pusieron
sobre él comisarios de impuestos, a fin de afligirlo con sus
cargas. Y edificó ciudades de depósitos para el
Faraón: Pithom y Ramses.
- Pero
cuanto más lo afligía, tanto más se multiplicaba y
tanto más se fortalecía. Y se hastiaban a causa de los hijos
de Israel.
- Y los
egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza.
- Y les amargaron
su vida con duro trabajo de barro y ladrillos, y con todo trabajo del campo. Todo
el trabajo con que se servían de ellos, era con dureza.
- Y
habló el rey de Egipto a las parteras hebreas, de las cuales la una
se llamaba Shifrá y la otra se llamaba Puá;
- y les
dijo: Cuando sirváis de parteras a las hebreas, observadlas en el
asiento; si fuere hijo lo mataréis, mas si fuere hija la
dejaréis vivir.
- Y temieron
las parteras a Elohim y no hicieron como les había dicho el rey de
Egipto, sino que dejaron vivir a los niños.
- Y
llamó el rey de Egipto a las parteras y les dijo: ¿Por
qué habéis hecho esto y habéis conservado la vida a
los niños?
- Y las
parteras dijeron al Faraón: Porque las hebreas no son como las
mujeres egipcias, sino que son de gran vitalidad, y antes de que llegue a ellas la
partera, ya han dado a luz.
- Y Elohim
hizo bien a las parteras; y se multiplicó el pueblo y se hizo muy
fuerte.
- Y
aconteció que por temer las parteras a Elohim, El les hizo casas
(linajes) .
- Y el
Faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: todo hijo (hebreo)
que naciere, lo echaréis al río; y a toda hija
dejaréis vivir.
Moisés
- Y fue un
hombre de la casa (tribu) de Leví, fue y tomó por esposa a
una hija de Leví.
- Y
concibió la mujer y parió un hijo; y vio que era (un niño)
bueno (sano) y lo tuvo
escondido tres meses.
- Pero no
pudiendo esconderlo por más tiempo, tomó para él una
arquilla de junco y la calafateó con brea y con pez; y
colocó en ella al niño, y la puso en un carrizal, a la
ribera del río.
- Y su hermana
(del niño) se apostó de lejos para saber lo que le
sucedería.
- Y
descendió la hija del Faraón para bañarse en el
río, mientras que sus doncellas se paseaban cerca del río, y
vio la arquilla en el carrizal y envió a su criada y se la trajo.
- Y cuando
la abrió vio al niño, y he aquí que el niño
lloraba y le tuvo compasión, y dijo: Este es de los niños de
los hebreos.
- Entonces
di]o su hermana a la hija del Faraón: ¿Iré y
llamaré para ti una nodriza entre las hebreas, para que te
críe al niño?
- Y contestó
la hija del Faraón: Ve. Y fue la doncella y llamó a la madre
del niño.
- Y la hija
del Faraón le dijo: Lleva a este niño y críamelo, y
yo te daré tu salario. Y tomó la mujer al niño y lo
crió.
- Y el
niño creció y ella lo trajo a la hija del Faraón, y
fue para ella como un hijo, y
lo llamó Moisés (Moshé), pues dijo: Porque de las
aguas lo saqué.
- y
aconteció en aquellos días, cuando Moisés
creció, que salió adonde estaban sus hermanos, y
observó sus cargas y vio que un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno
de sus hermanos.
- Y se
volvió Moisés a un lado y a otro, y vio que no había
nadie y mató al egipcio y lo escondió en la arena.
- Y cuando
salió al día siguiente, he aquí dos hebreos que
estaban peleando. Dijo entonces al malo (agresor): ¿Por qué
golpeas a tu compañero?
- A lo que
respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por
príncipe y juez sobre nosotros? ¿Acaso piensas matarme a
mí como mataste al egipcio? Y tuvo miedo Moisés y dijo:
¡Seguramente se ha divulgado la cosa!
- Y
oyó el Faraón esta cosa y procuró matar a
Moisés; pero Moisés huyó de la presencia del
Faraón y habitó en la tierra de Midián; y (al llegar)
se sentó junto a un pozo.
- Y el
sacerdote (jefe) de
Midián tenía siete hijas, las cuales vinieron y sacaron agua
y llenaron los abrevaderos para abrevar el rebaño de su padre.
- Y vinieron
los pastores y las expulsaron. Y se levantó Moisés y las
salvó, y abrevó su ganado.
- Y ellas
fueron a Reuel (Yitró), su padre, y éste les dijo:
¿Por qué os apresurasteis a venir hoy?
- Y ellas
respondieron: Un varón egipcio nos libró de mano de los
pastores, y también sacó agua para nosotras y abrevó
el rebaño.
- Y
él dijo a sus hijas: ¿Y dónde está él?
¿Por qué habéis dejado al hombre? Llamadlo para que
coma pan.
- Y
consintió Moisés en permanecer con el hombre; y él
dio a Moisés su hija Seforá (Tziporá).
- Y ella
tuvo un hijo, y él lo llamó Guershom, porque dijo :
Extranjero he sido en tierra extraña.
Opresión
- Y
aconteció que pasados muchos días murió el rey de
Egipto, mientras los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre,
y clamaron y subió a Elohim su clamor, a causa de su servidumbre.
- Y
oyó Elohim los lamentos de ellos; y recordó Elohim su
pacto con Abraham, con Isaac y
con Jacob.
- Y
miró Elohim a los hijos de Israel, y Elohim lo tomó en
cuenta.
La Zarza Ardiente
- Y
Moisés apacentaba el rebaño de Yitró, su suegro,
sacerdote (jefe) de Midián, y guió el rebaño
más allá del desierto, y llegó a Horev, el monte de
Elohim.
- Y se le
apareció el ángel del Eterno en una llama de fuego, en medio
de una zarza; y miró y he aquí que la zarza ardía en
el fuego, y la zarza no se consumía.
- Y di]o
Moisés: Me aproximaré para contemplar este gran
espectáculo; ¿por qué no se consume la zarza?
- Y viendo
el Eterno que se desviaba para mirar, lo llamó Elohim desde dentro
de la zarza, diciendo:
¡Moisés! ¡Moisés. Y él respondió: Heme
aquí.
- Y El dijo:
No te llegues acá; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en
que estás, tierra santa es.
- Y dijo: Yo
soy el Elohim de tus padres, el Elohim de Abraham, el Elohim de Isaac y el
Elohim de Jacob. Y se cubrió Moisés su rostro, porque tuvo
temor de mirar a Elohim.
- Y el
Eterno dijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo en
Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus opresores, porque conozco
sus padecimientos;
- y por eso
he descendido para libertarlo de la mano de los egipcios, y para hacerlo
subir de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, tierra que mana
leche y miel; al lugar del cananeo y del hiteo y del emoreo, y del perizeo
y del hiveo y del yevuseo
- Y ahora he
aquí que el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta
Mí, y también he pisto la opresión con que los
egipcios los oprimen.
- Ahora
pues, ven y te enviaré al Faraón, y saca a mi pueblo, los
hijos de Israel, de Egipto.
- Y
Moisés dijo a Elohim: ¿Quién soy yo para que vaya al
Faraón y para que saque a los hijos de Israel de Egipto?
- Y El dijo:
Porque Yo estaré contigo; y esto te será a ti por
señal de que Yo te he enviado: cuando hayas sacado al pueblo desde
Egipto, serviréis a Elohim en este monte.
- Y dijo
Moisés a Elohim: He aquí que yo iré a los hijos de
Israel y les diré: "El Elohim de vuestros padres me ha enviado
a vosotros". Y cuando me pregunten "¿cuál es su
nombre", qué les diré?
- Y dijo
Elohim a Moisés: Ehyé asher Ehyé (seré el que
seré). Dijo además: Así dirás a los hijos de
Israel: Ehyé me ha enviado a vosotros.
- Y Elohim
dijo también a Moisés: Así dirás a los hijos
de Israel: El Eterno, Elohim de vuestros padres, el Elohim de Abraham, el
Elohim de Isaac y el Elohim de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi
nombre para siempre y éste es mi memorial para todas las gener
- Ve y
reúne a los ancianos de Israel y diles: El Eterno, el Elohim de
vuestros padres, se me apareció; el Elohim de Abraham, de Isaac y
de Jacob, diciendo: "Ciertamente Yo os he visitado y (he visto) lo
que os han hecho en Egipto;
- y he
dicho: Os sacaré de la opresión de Egipto a la tierra del
cananeo y del hiteo y del emoreo y del perizeo y del hiveo y del yevuseo,
tierra que mana leche y miel' .
- Y ellos
oirán tu voz, e iras tú con los ancianos de Israel ante el
rey de Egipto, y le diréis: "El Eterno, Elohim de los hebreos,
se nos ha aparecido; ahora pues, permite que vayamos camino de tres
días en el desierto para ofrecer sacrificios al Eterno, nue
- Y Yo
sé que no os dejará ir el rey de Egipto, ni siquiera con
poder fuerte.
- Y
extenderé mi poder y heriré a Egipto con todos mis prodigios
que haré en medio de él, y después os dejará
ir.
- Y
daré gracia a este pueblo a ojos de los egipcios, y sucederá
que cuando partáis no iréis con las manos vacías;
- pues
pedirá cada mujer a su vecina y a la que mora en su casa, objetos
de plata y objetos de oro y prendas de vestir, y las pondréis sobre
vuestros hijos y sobre vuestras hijas, y despojaréis a Egipto.
La Zarza Ardiente
- Y
respondió Moisés y dijo: Mas ellos no me creerán ni
escucharán mi voz, porque dirán: "No se te ha aparecido
el Eterno".
- Y el
Eterno le dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y
él respondió: Una vara.
- Y El dijo:
Echala a tierra. Y él la echó a tierra, y se
convirtió en una serpiente; y huyó Moisés ante ella.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Extiende tu mano y tómala por su cola; y
él extendió su mano, la asió y se tornó vara
en su palma.
- Para que
crean ellos que se te ha aparecido el Eterno, el Elohim de sus padres, el
Elohim de Abraham, el Elohim de Isaac y el Elohim de Jacob.
- Y el
Eterno le dijo más: Pon tu mano en tu seno. Y puso el su mano en su
seno, la sacó y he aquí que su mano estaba leprosa (y blanca) como la nieve.
- Y El dijo:
Vuelve tu mano a tu seno. El volvió su mano a su seno y al sacarla
de su seno he aquí que se tornó como toda su carne.
- Y si no te
creyeren ni dieren oídos a la voz de la primera señal,
creerán a la voz de la última señal;
- y si no
creyeren tampoco a estas dos señales ni escucharen tu voz,
tomarás de las aguas del río y las derramarás en
tierra seca; y el agua, al tomarla del río, vendrá a ser
sangre en tierra seca.
- Y dijo
Moisés al Eterno: ¡Te ruego, Eterno! No soy hombre elocuente
de ayer ni de anteayer (desde mucho tiempo), ni desde que hablaste a tu
siervo, sino que soy pesado de boca y pesado de lengua.
- Y el
Eterno le dijo: ¿quíen colocó la boca al hombre? O
¿quién le hace mudo o sordo, vidente o ciego? ¿Acaso
no Yo, el Eterno?
- Y ahora ve
y Yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que has de
hablar.
- Y el dijo:
¡Por favor, Eterno! Envía, te ruego, por mano de (otro) que
(quieras) enviar.
- Y se
encendió la ira del Eterno contra Moisés, y El dijo: Por
cierto, Aarón (Aharon) el levita, hermano tuyo, Yo sé que el
puede hablar bien. Además he aquí que sale a recibirte, y al
verte se regocijará en su corazón.
- Tú
le hablarás a él y pondrás las palabras en su boca; y
Yo estaré con tu boca y con su boca y os enseñaré lo
que habéis de hacer.
- Y
él hablará por tu orden al pueblo; y sucederá que
él te servirá a ti de boca, y tú le servirás a
él de señor.
- Y
tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las
señales.
Moisés Sale de Midián
- Y fue
Moisés y volvió a Yéter (Yitró), su suegro, y
le dijo: Iré, te ruego, y volveré con mis hermanos que
están en Egipto y veré si viven todavía. Y dijo
Yitró a Moisés: Vete en paz.
- Y dijo el
Eterno a Moisés en Midián: Anda, vuelve a Egipto, porque han
muerto todos los hombres que buscaban tu vida.
- Y tomo
Moisés a su mujer y a sus hijos y los hizo cabalgar sobre un asno,
y se volvió a la tierra de Egipto. Tomó (también) la
vara de Elohim en su mano.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Cuando te vayas para volver a Egipto, observa
todas las maravillas que he puesto en tu mano y las harás ante el
Faraón; y Yo endureceré su corazón y él no dejará ir al
pueblo.
- Y
dirás al Faraón: Así ha dicho el Eterno: Israel es mi
hijo, mi primogénito.
- Y ya te he
dicho: Deja ir a mi hijo para que me sirva, y tú rehusaste dejarlo
ir; he aquí que voy a matar a tu hijo primogénito.
- Y
aconteció en el camino, en una posada, que el (ángel del)
Eterno lo encontró (atacó) a Moisés con enfermedad
mortal y procuró matarlo.
- Y
tomó Seforá un pedernal y cortó el prepucio a su
hijo, y Io acercó a sus pies (de Moisés), diciendo:
Ciertamente eres para mí un esposo de sangre (tú, hijo,
serías culpable de la muerte de mi esposo).
- Y el
(ángel) lo soltó. Y ella dijo: Esposo de sangre, con motivo
de la circuncision.
Primer
Encuentro Con Faraón
- Y el
Eterno dijo a Aarón : Ve al desierto al encuentro de Moisés.
Y él fue y le encontró en el monte de Elohim, y le
besó.
- Y
Moisés refirió a Aarón todas las palabras del Eterno
que le había enviado, y todas las señales que le
había encomendado.
- Y fueron
Moisés y Aarón y reunieron a todos los ancianos de los hijos
de Israel;
- ¿p
habló Aarón todas las palabras que había dicho el
Eterno a Moisés, quien hizo las señales a los ojos del
pueblo.
- Y
creyó el pueblo; y cuando oyeron que el Eterno había
visitado a los hijos de Israel, y que El había visto su
aflicción, se inclinaron y se postraron.
Primer
Encuentro Con Faraón
- Y
después vinieron Moisés y Aarón y dijeron al
Faraón: Así ha dicho el Eterno, el Elohim de Israel:
"Deja ir a mi pueblo, para que me celebren imana fiesta en el
desierto".
- Y dijo el
Faraón: ¿Quien es el Eterno para que yo oiga su voz y deje
ir a Israel? No conozco al Eterno, ni tampoco dejaré ir a Israel.
- Y ellos
dijeron: El Elohim de los hebreos nos ha aparecido. Permite, te rogamos,
que vayamos camino de tres días en el desierto y ofrezcamos
sacrificios al Eterno, nuestro Elohim; no sea que nos hiera con peste o
con espada.
- Y el rey
de Egipto les dijo: ¿Por qué, Moisés y Aarón,
molestáis al pueblo en sus obras? Id a vuestras tareas.
- Y dijo el
Faraón: He aquí que el pueblo del país es ahora mucho
y lo haceis cesar en sus trabajos.
- Y
ordenó el Faraón en aquel día a los opresores
(egipcios) del pueblo y a sus guardas (hebreos), diciendo:
- No volvais
a dar paja al pueblo, como antes, para hacer ladrillos; que vayan ellos y
recojan para sí la paja.
- Pero el
número de ladrillos que hacían ayer y anteayer (antes)
impondréis sobre ellos; nada rebajaréis de él, porque
están ociosos. Por eso claman diciendo: "Vayamos a ofrecer
sacrificios a nuestro Elohim".
- Hágase
el trabajo más pesado sobre los hombres, para que se ocupen en
él y no hagan caso de palabras mentirosas.
- Y salieron
los opresores del pueblo y sus guardas, y hablaron al pueblo diciendo:
Así ha dicho el Faraón: "No os doy paja;
- id
vosotros mismos a recorrer para vosotros paja en dondequiera que la
halléis, y no se disminuirá nada de vuestro trabajo".
- Y se
esparció el pueblo por toda la tierra de Egipto para juntar
rastrojo por paja.
- Y los
opresores instaban diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea de cada
día en su día, como cuando había paja.
- Y fueron
golpeados los guardas de los hijos de Israel, a quienes los opresores del
Faraón habían puesto sobre ellos, diciéndoles:
¿Por qué no habéis acabado vuestra tarea de hacer
ladrillos como antes, ni ayer ni hoy?
- Y vinieron
los guardas de los hijos de Israel y clamaron al Faraón, diciendo:
¿Por qué haces así a tus siervos?
- No se da a
tus siervos paja, pero nos dicen: ¡Haced ladrillos! Y he aquí
que tus siervos son golpeados; mas la culpa la tiene tu propia gente.
- Y
él dijo: Ociosos estáis, ociosos, por eso decís:
"¡Vayamos a ofrecer sacrificios al Eterno!"
- Y ahora
id, trabajad, y no se os dará paja, mas habéis de entregar
la cuenta fijada de los ladrillos.
- Y vieron
los guardas de los hijos de Israel el mal que éstos pasaban cuando
se les decía: "No disminuiréis nada de vuestros
ladrillos en la tarea de cada día".
- Y
encontraron a Moisés y a Aarón, que estaban de pie frente a
ellos, cuando salieron de la presencia del Faraón.
- Y les
dijeron: ¡El Eterno os mire y juzgue, porque nos habéis hecho
oElohimos a los ojos del Faraón y a los ojos de sus siervos,
dándoles la espada en su mano para matamos!
- Y
Moisés se volvió al Eterno y dijo: Eterno, ¿por
qué has hecho mal a este pueblo'' ¿Por qué me has
enviado?
- Pues desde
que vine al Faraón para hablarle en tu nombre le fue mal a este
pueblo, y Tú, librar no has librado a tu pueblo.
Primer
Encuentro Con Faraón
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Ahora verás lo que voy a hacer al
Faraón, porque con poder fuerte él los dejará ir, y
con poder fuerte los echará de su tierra. (
Garantía
- Y
habló Elohim a Moisés y le dijo: Yo soy el Eterno,
- y Yo a
aparecí Abraham, a Isaac y a Jacob como El Shadday (Elohim
todopoderoso), pero con mi nombre, Eterno, no me di a conocer a ellos.
- Y
también establecí mi pacto con ellos, para darles la tierra
de Canaán, la tierra de sus peregrinaciones, donde habían
morado como extranjeros.
- Y
también he oído el gemido de los hijos de Israel, a quienes
los egipcios tienen en servidumbre, y recordé mi pacto.
- Por tanto
di a los hijos de Israel: "Yo soy el Eterno y os sacaré de
debajo de las cargas de los egipcios, y os libertaré de la
servidumbre de ellos, y os redimiré con brazo extendido y con
juicios grandes.
- Y os
tomaré por pueblo mío, y Yo seré vuestro Elohim; y
conoceréis que Yo soy el Eterno, vuestro Elohim, que os sacó
de debajo de las cargas de los egipcios.
- Y os
llevaré a la tierra acerca de la cual levanté mi mano
Juré) que la
daría a Abraham, a Isaac y a Jacob, y os la daré a vosotros
en posesión. Yo soy el Eterno".
- Y
habló Moisés de esta manera a los hijos de Israel; mas ellos
no escucharon a Moisés por impaciencia de espíritu, y a
causa de la dura servidumbre.
Objeción
de Moisés
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Entra,
habla al Faraón, rey de Egipto, para que envíe a los hijos
de Israel de su tierra.
- Y hablo
Moisés ante el Eterno, diciendo: He aquí que los hijos de
Israel no me escucharon; ¿cómo pues me escuchará el
Faraón, ya que soy de labios incircuncisos (pesados)?
Inclusión
de Aarón
- Y el
Eterno habló a Moisés y a Aarón, y les dio
instrucciones para los hijos de Israel y para el Faraón, rey de
Egipto, a fin de sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.
Genealogía
- Estos son
los cabezas de sus casas paternas: Los hijos de Rubén, el
primogénito de Israel: Janoj y Pal-lu, Jetzrón y
Karmí; estas son las familias de Rubén.
- Y los
hijos de Simón: Yemuel y Yamín y Ohad y Yajín y
Tzójar y Shaul, hijo de la canaanita; estas son las familias de
Simón.
- Y estos
son los nombres de los hijos de Leví, según sus
generaciones: Guereshón y Kehat y Merarí. Y los años
de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años.
- Los hijos
de Guereshón: Livní y Shimí, según sus
familias.
- Y los
hijos de Kehat: Amramy Yitzhar y Jevrón y Uzziel. Y los años
de la vida de Kehat fueron ciento treinta y tres años.
- Y los
hijos de Merarí: Majlí y Mushí. Estas son las
familias de los levitas, según sus generaciones.
- Y Amram
tomó por mujer a Yojéved, su tía; y ella le
parió a Aarón y a Moisés. Y los años de la
vida de Amram fueron ciento treinta y siete años.
- Y los
hijos de Yitzhar: Córaj y Jéfeg y Zijrí.
- Y los
hijos de Uzziel: Mishael y Eltzafán y Sitrí.
- Y
Aarón tomó para sí por mujer a Elisheva, hija de Amminadav, hermana de
Najshon, y ella le parió a Nadav y a Avihú, a Elazar y a
Itamar.
- Y los
hijos de Córaj: Assir y Elcaná y Aviasaf; estas son las
familias de los korjitas.
- Y Elazar,
hijo de Aarón, tomó para sí por mujer a una de las
hijas de Putiel, y ella le parió a Pinejás. Estas son las
cabezas de las casas paternas de los levitas, según sus familias.
- Estos son
aquel Aarón y aquel Moisés a los cuales dijo el Eterno:
Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, según sus
huestes.
- Estos son
los que hablaron al Faraón, rey de Egipto. Estos son aquel
Moisés y aquel Aarón.
- Esto fue
así en el día en que el Eterno habló a Moisés
en la tierra de Egipto.
Segunda
Objeción
- Y el
Eterno habló a Moisés diciendo: Yo soy el Eterno; habla al
Faraón, rey de Egipto, todo lo que Yo te digo.
- Y dijo
Moisés en presencia del Eterno: He aquí que yo soy de labios
incircuncisos, y
¿Cómo pues me ha de escuchar el Faraón?
Advertencia
a Moisés
- Y el
Eterno dijo a Moisés: Mira que te he constituido como justiciero
para el Faraón; y Aarón, tu hermano, será tu profeta
(intérprete).
- ú
dirás todo lo que Yo te mandaré, y Aarón, tu hermano,
lo dirá al Faraón, a fin de que envíe de su tierra a
los hijos de Israel.
- Mas Yo
endureceré el corazón del Faraón y
multiplicaré mis señales y mis maravillas en la tierra de
Egipto;
- y no os
escuchará el Faraón y pondré mi mano sobre Egipto, y
sacaré mis huestes, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de
Egipto, con juicios grandes.
- Y
conocerán los egipcios que Yo soy el Eterno cuando extienda mi mano
sobre Egipto y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.
- E hicieron
así Moisés y Aarón; como el Eterno les había
ordenado así lo hicieron.
- Y
Moisés era de edad de ochenta años, y Aarón de
ochenta y tres, cuando hablaron al Faraón.
Transformación
de la Vara en Serpiente
- Y
habló el Eterno a Moisés y a Aarón, diciendo:
- Cuando os
hable el Faraón diciendo: "mostrad en favor vuestro un
milagro", entonces dirás a Aarón: "Toma tu vara y
échala delante del Faraón, y se tornará serpiente".
- Y fueron
Moisés y Aarón ante el Faraón, e hicieron así
como había ordenado el Eterno; y arrojó Aarón su vara
delante del Faraón y delante de sus siervos, y se transformó
en serpiente.
- Y
llamó también el Faraón a los sabios y a los
hechiceros, y ellos, los magos egipcios, hicieron también lo mismo
con sus magias.
- Y
arrojaron cada cual su vara, las cuales se transformaron en serpientes,
mas la vara de Aarón se tragó las varas de ellos.
- Y se
endureció el corazón del Faraón, de manera que no los
escuchó, como había dicho el Eterno.
Aviso
de la Primera Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: El corazón del Faraón está
pesado y rehusa enviar al pueblo.
- Ve pues al
Faraón por la mañana; he aquí que él sale al
agua, y tú ponte delante de él junto a la ribera del
río, y tomarás en tu mano la vara que se había
tornado serpiente,
- y le
dirás: El Eterno, Elohim de los hebreos, me ha enviado a ti para
decirte: "Deja ir a mi pueblo, a fin de que ellos me sirvan en el
desierto; y he aquí que tú no has escuchado hasta
ahora".
- Así
ha dicho el Eterno: En esto conocerás que Yo soy el Eterno: he
aquí que con la vara que tengo en mi mano voy a golpear las aguas
que están en el Nilo, y se convertirán en sangre.
- Y los
peces que están en el río morirán, y hederá el
río, y se cansarán los egipcios por no poder beber agua del
río".
Sangre:
La Primera Plaga
- Y el
Eterno dijo a Moisés: Di a Aarón: "Toma tu vara y
extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre
sus canales y sobre sus lagunas y sobre todos sus depósitos de
aguas, para que se conviertan en sangre; y habrá sangre en toda la
tier
- Y
Moisés y Aarón hicieron así como les había
ordenado el Eterno; y levantó la vara y golpeó las aguas que
había en el río, a vista del Faraón y a vista de sus
siervos, y se convirtieron todas las aguas del río en sangre.
- Y los
peces que había en el río murieron; y hedió el
río, y no podían los egipcios beber agua del río, de
manera que hubo sangre en toda la tierra de Egipto.
- E hicieron
de la misma manera los magos de Egipto con sus magias; y se
endureció el corazón del Faraón, de modo que no los
escucho, como lo había dicho el Eterno.
- Y el
Faraón se volvió y se fue a su casa; y no dio importancia ni
aun a esto en su corazón.
- Y cavaron
todos los egipcios alrededor del Nilo por agua de beber, porque no
podían beber de las aguas del río.
- Y se
cumplieron siete días después de que hirió el Eterno
al Nilo.
Ranas:
La Segunda Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Ve al Faraón y dile: "Así ha
dicho el Eterno: Deja ir a mi pueblo, para que ellos me sirvan.
- Y si
tú rehusas dejarle ir, he aquí que voy a herir a todos tus
confines con ranas.
- Y el
río criara ranas que subirán y entrarán en tu casa y
en tu cámara de dormir y sobre tu cama, y en la casa de tus siervos
y entre tu pueblo, y en tus hornos y en tus restos de provisiones.
- Y sobre ti
y sobre tu pueblo y sobre tus siervos subirán las ranas'".
Ranas:
La Segunda Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Di a Aarón; extiende tu mano con tu vara
sobre los ríos, sobre los canales y sobre las lagunas, y haz subir
las ranas sobre la tierra de Egipto.
- Y
extendió Aarón su mano sobre las aguas de Egipto y subieron
las ranas y cubrieron la tierra de Egipto.
- Y los
magos hicieron lo mismo con sus magias, e hicieron subir las ranas sobre
la tierra de Egipto.
- Y
llamó el Faraón a Moisés y a Aarón, y dijo:
Rogad al Eterno que aparte las ranas de mí y de mi pueblo, y yo
enviaré al pueblo para que ofrezca sacrificios al Eterno.
- Y dijo
Moisés al Faraón: Pide gloriosamente (libremente)
cuándo he de hacer oración por ti y por tus siervos y por tu
pueblo, a fin de aniquilar las ranas de ti y de tus casas, y que queden
solamente en el Nilo.
- Y
él dijo: "para mañana", a lo cual dijo
Moisés: Sea conforme a tu palabra, para que sepas que no hay otro
como el Eterno, nuestro Elohim.
- Y las
ranas se apartarán de ti y de tus casas y de tus siervos y de tu
pueblo, y solamente en el Nilo quedarán.
- Y
Moisés y Aarón salieron de junto al Faraón; y
clamó Moisés al Eterno en relación a las ranas que había
traído sobre el Faraón.
- E hizo el
Eterno conforme a la palabra de Moisés, de manera que murieron las
ranas de las casas y de los patios y de los campos.
- Y las
juntaron en montones y montones, y apestó la tierra.
- Y vio el
Faraón que hubo descanso, y endureció su corazón y no
les escuchó, como lo había dicho el Eterno.
Piojos:
La Tercera Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Di a Aarón: "Extiende tu vara y hiere
el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por toda la tierra de
Egipto".
- E hicieron
así ; y extendió Aarón su mano con su vara e
hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos en
hombres y en bestias; todo el polvo de la tierra se convirtió en
piojos en todo el país de Egipto.
- E hicieron
de la misma manera los magos con sus magias, para producir piojos, mas no
pudieron. Había pues piojos en los hombres y en las bestias.
- Y dijeron
los magos al Faraón: "Dedo de Elohim es este". Mas se
endureció el corazón del Faraón y no los escucho,
como lo había dicho el Eterno.
Animales
Dañinos: La Cuarta Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Levántate temprano en la mañana y
ponte delante del Faraón; he aquí que el saldar a las aguas
y tu le dirás: Así ha dicho el Eterno: "Deja ir a mi
pueblo para que ellos me sirvan.
- Porque si
tu no dejas ir a mi pueblo, he aquí que voy a enviar sobre ti y
sobre tus siervos y sobre tu pueblo y sobre tus casas, mezcla de animales
dañinos, y se llenaran
las casas de los egipcios de mezcla de animales dañinos, y
también el sue
- Y
haré distinción en aquel día de la tierra de Goshen,
en donde mi pueblo está, para que no haya allí mezcla de
animales dañinos, a fin de que sepas que Yo soy el Eterno en medio
de la tierra.
- Y
pondré una separación entre mi pueblo y tu pueblo;
mañana será esta señal".
- Y el
Eterno lo hizo así, y entraron enjambres de animales dañinos
en la. casa del Faraón y en las casas de sus siervos y en todo el
país de Egipto, y se corrompió la tierra por la mezcla de
animales dañinos.
- Y llamo el
Faraón a Moisés y a Aarón y les dijo: Id, ofreced
sacrificios a vuestro Elohim en el país.
- y
Moisés dijo: No es justo que lo hagamos así, porque lo que
abominan (adoran) los egipcios es lo que hemos de sacrificar al Eterno,
nuestro Elohim. He aquí que si santificáramos lo que
abominan (adoran) los egipcios ante sus mismos ojos, ellos no
dejarían
- Iremos
camino de tres idas en el desierto, y ofreceremos sacrificios al Eterno,
nuestro Elohim, según El nos diga.
- Y dijo el
Faraón: Yo os enviare y ofreceréis sacrificios al Eterno,
vuestro Elohim, en el desierto; solamente no vayáis muy lejos;
rogad por mi.
- Dijo
Moisés: He aquí que voy a salir de tu presencia, y rogare al
Eterno, y la mezcla de animales dañinos se alejara mañana
del Faraón y de sus siervos y de su pueblo; mas no vuelva el
Faraón a burlarse no dejandoir al pueblo para que ofrezca
sacrificios
- Y
Moisés salió de la presencia del Faraón y rogó
al Eterno.
- E hizo el
Eterno conforme a la palabra de Moisés, y quitó los
enjambres de animales dañinos del Faraón y de sus siervos y
de su pueblo; no quedó ni uno.
- Y el
Faraón endureció su corazón esta vez también,
y no dejó ir al pueblo.
Epidemia:
La Quinta Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Ve al Faraón y dile: "Así ha
dicho el Eterno, el Elohim de los hebreos: Deja ir a mi pueblo para que
ellos me sirvan,
- porque si
rehusas dejarles ir y todavía los retienes
- he
aquí que la mano del Eterno caerá sobre tu ganado que
está en el campo, los caballos, los asnos, los camellos, el ganado
mayor y el ganado menor, con epidemia muy grave.
- Y
hará el Eterno distinción entre el ganado de Israel y el
ganado de los egipcios, y no morirá nada de todo lo que sea de los
hijos de Israel.
- Y el
Eterno puso plazo, diciendo: Mañana el Eterno hará esto en
el país".
- E hizo el
Eterno aquello al día siguiente, de manera que murió todo el
ganado de los egipcios; mas del ganado de los hijos de Israel no
murió ni uno.
- Y
mandó a ver el Faraón, y he aquí que no había
muerto del ganado de los hijos de Israel ni uno. Pero se endureció
el corazón del Faraón y no dejó ir al pueblo.
Sarna:
La Sexta Plaga
- Y el
Eterno dijo a Moisés y a Aarón: Tomad vosotros el contenido
de vuestros puños llenos de hollín de horno, y lo
arrojará Moisés hacia el cielo, a vista del Faraón,
- y se
convertirá en polvo menudo sobre toda la tierra de Egipto, de lo
cual resultará sarna que brotará en pústulas,
así en los hombres como en las bestias, por toda la tierra de
Egipto.
- Y ellos
tomaron hollín del horno y se pusieron delante del Faraón, y
Moisés lo tiró hacia el cielo; y hubo sarna que brotaba en
pústulas, así en los hombres como en las bestias.
- Y no
pudieron los magos presentarse delante de Moisés a causa de la
sarna, porque había sarna en los magos y en todas los egipcios.
- Y el
Eterno endureció el corazón del Faraón de modo que no
les escuchó, como el Eterno lo había dicho a Moisés.
Advertencia
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Levántate temprano en la mañana y
ponte delante del Faraón y dile: "Así ha dicho el
Eterno, el Elohim de los hebreos: Deja ir a mi pueblo, para que ellos me
sirvan,
- porque
esta vez Yo voy a enviar todas mis plagas a tu corazón y a tus
siervos y a tu pueblo, para que sepas que no hay como Yo en toda la
tierra;
- porque
ahora, si Yo hubiera extendido mi mano para herirte a ti y a tu pueblo con
peste, habrías sido exterminado de la tierra.
- Mas Yo te
he mantenido de pie para esto mismo, para hacerte ver mi poder, y para que
sea proclamado mi nombre en toda la tierra.
- Todavía
te empecinas contra mi pueblo para no dejarlo ir.
- Pues he
aquí que el día de mañana, como a esta hora,
haré llover granizo muy gravemente, cual nunca habrá habido
otro como éste en Egipto, desde el día en que se
fundó hasta ahora.
- Ahora
pues, envía y haz que se junte tu ganado y todo lo que tienes en el
campo porque sobre todos los hombres y animales que se encuentren en el
campo y que no sean recogidos en su morada, caerá el granizo sobre
ellos y morirán".
- Aquél
de entre los siervos del Faraón que temió la palabra del
Eterno, hizo que sus siervos y su ganado huyesen a las casas;
- y
aquél que no hizo caso de la palabra del Eterno, dejó a sus
siervos y a su ganado en el campo.
Granizo:
La Séptima Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Extiende tu mano al cielo para que haya granizo
sobre toda la tierra de Egipto, sobre el hombre y sobre la bestia y sobre
toda la hierba del campo en la tierra de Egipto.
- Y
extendió Moisés su vara hacia el cielo y el Eterno
envió truenos y granizo, y fuego cayó sobre la tierra; y el
Eterno hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
- Y hubo
granizo y se encendía fuego en medio del granizo, muy gravemente, cual nunca
había habido en toda la tierra de Egipto desde que fue
nación.
- Y el
granizo hirió en toda la tierra de Egipto , todo cuanto
había en el campo, desde el hombre hasta la bestia; el granizo
hirió también toda la hierba del campo, y quebró todo
árbol del campo.
- Solamente
en la tierra de Góshen,
donde estaban los hijos de Israel, no hubo panizo.
- Y el
Faraón envió y llamó a Moisés y a Aarón
y les dijo: He pecado esta vez ; el Eterno es el justo, y yo y mi pueblo
somos los malvados.
- Suplicad
al Eterno y cesen ya los terribles truenos y el granizo, y yo os
dejaré ir y no os detendréis más.
- Y
Moisés le dijo: Cuando yo salga de la ciudad extenderé mis palmas hacia
el Eterno, y los truenos cesarán y no habrá más
granizo; para que sepas que del Eterno es la tierra.
- Mas en
cuanto a ti y a tus siervos, yo sé que no teméis
todavía al Eterno Elohim.
- Y el lino
y la cebada fueron heridos,
porque la cebada estaba en espiga, y el lino en flor.
- Mas el
trigo y el centeno no fueron heridos, porque maduran tarde.
- Y
salió moisés de la presencia del Faraón fuera de la
ciudad, y extendió sus palmas hacia el Eterno y cesaron los truenos
y el granizo, y la lluvia no se derramó sobre la tierra.
- Y cuando
vio el Faraón que habían cesado la lluvia y el granizo y los
truenos, volvió a pecar y endureció su corazón,
así él como sus siervos.
- Y se
endureció el corazón del Faraón y no dejó ir a
los hijos de Israel, como el Eterno lo había dicho por medio de
Moisés.
Advertencia
- Y dijo el
Eterno a Moisés : Ve al Faraón, porque Yo he endurecido su
corazón y el
corazón de sus siervos, para manifestar estas mis señales en
medio de ellos,
- y para que
cuentes en presencia de tu hijo y del hijo de tu hijo lo que Yo hice en
Egipto, y las señales que obré en medio de ellos, a fin de
que vosotros sepáis que Yo soy el Eterno.
- Y vinieron
Moisés y Aarón al Faraón y le dijeron: Así ha
dicho el Eterno, el Elohim de los hebreos: "¿Hasta
cuándo rehusarás humillarte delante de Mí? Deja ir a
mi pueblo para que ellos me sirvan;
- porque si
tú rehusas aún dejar ir a mi pueblo, he aquí que
mañana traeré langostas
dentro de tus límites,
- las cuales
cubrirán la faz de la tierra, de manera que no podrá verse
la tierra; y comerán el residuo de lo que escapó, lo que os
quedó del granizo; y comerán todo árbol que os crece
en el campo.
- Y
llenarán tus casas y las casas de todos tus siervos y las casas de
los egipcios, como no vieron tus padres ni los padres de tus padres desde
el día que estuvieron sobre la tierra hasta el día de
hoy". Se volvió entonces y salió de la presencia del
Faraó
- Y los
siervos del Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo ha de
sernos este hombre un impedimento? Deja que vayan esos hombres y sirvan al
Eterno, su Elohim. ¿Acaso no sabes todavía que (en caso
contrario) Egipto será destruido?
- E hicieron
volver a Moisés y a Aarón a la presencia del Faraón,
y él les dijo: Id, servid al Eterno, vuestro Elohim. Mas
¿quiénes y quiénes son los que han de ir?
- Y
Moisés dijo: Con nuestros jóvenes y con nuestros ancianos
iremos; con nuestros hijos y con nuestras hijas, con nuestro ganado menor
y con nuestro ganado mayor iremos, porque hemos de celebrar una fiesta al
Eterno.
- Y
él les dijo: ¡Que el Eterno sea con vosotros, así como
yo os enviaré a vosotros y a vuestras criaturas! (Mas) miradlo
bien, porque el mal está frente a vosotros.
- (Por eso),
no hagan así; id vosotros, los hombres, y servid al Eterno, pues
esto pedisteis. Y fueron echados de la presencia del
Faraón.
Oscuridad: La Novena Plaga
- Y el
Eterno dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto a
fin de que suba sobre la tierra de Egipto la langosta y coma toda la
hierba del país, todo lo que dejó el granizo.
- Y
extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y el
Eterno dirigió un viento de oriente hacia el país todo aquel
día y toda la noche. Y cuando llegó la mañana, el
viento de oriente transportó la langosta.
- Y
subió la langosta sobre todo el país de Egipto, y se
posó en todos los límites de Egipto. (La plaga era) muy
grave; antes de ella nunca hubo langosta como ésta, ni
después de ella habrá igual.
- Y
cubrió la faz de todo el país y se oscureció la
tierra; y se comió toda la hierba de la tierra y todo el fruto de
los árboles que había dejado el granizo; y no quedó
nada verde en árbol ni en planta del campo en toda la tierra de
Egipto.
- Se
apresuró el Faraón a llamar a Moisés y a Aarón
y dijo: ¡He pecado, contra el Eterno, vuestro Elohim, y contra
vosotros!
- Ahora
pues, perdonad por favor mi pecado solamente esta vez y suplicad al
Eterno, vuestro Elohim, que aparte de mí sólo esta muerte.
- Y
él salió de la presencia del Faraón y oró al
Eterno.
- Y el
Eterno hizo tornar un viento occidental muy fuerte, que alzó la
langosta y la echó al mar Rojo, y no quedó ni una langosta
en todos los límites de Egipto.
- Mas el
Eterno endureció el corazón del Faraón y él no
dejo ir a los hijos de Israel.
Oscuridad: La Novena Plaga
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo y que haya
oscuridad sobre la tierra de Egipto, y oscuridad palpable (más que
la de la noche).
- Y
Moisés extendió su mano hacia el cielo y hubo densa
oscuridad en toda la tierra de Egipto, por tres días.
- Y no se
veían los unos a los otros, ni nadie se levantó de su puesto
durante tres días; y para todos los hijos de Israel había
luz en sus habitaciones.
- Y el
Faraón llamó a Moisés y dijo: Id, servid al Eterno;
queden solamente vuestro ganado menor y vuestro ganado mayor; vuestras
criaturas también irán con vosotros.
- Y
Moisés dijo: También tú has de darnos sacrificios y
holocaustos para que los ofrezcamos al Eterno, nuestro Elohim.
- Y
también nuestro ganado ha de ir con nosotros; no quedará ni
una pezuña, porque de él hemos de tomar para servir al
Eterno, nuestro Elohim, y nosotros no salmos cómo serviremos al
Eterno hasta que lleguemos allá.
- Y
endureció el Eterno el corazón del Faraón, y
él no quiso dejarlos ir.
- Y el
Faraón le dijo: ¡Vete de mi presencia! ¡Guárdate
de volver a ver mi rostro, porque el día en que vieres mi rostro,
morirás!
- Y
Moisés respondió: Bien has dicho; no seguiré
más viendo tu rostro.
Preparación
para la Décima Plaga
- Y el
Eterno dijo (había dicho) a Moisés: Todavía tengo que
enviar una plaga más sobre el Faraón y sobre Egipto,
después de la cual él os dejará ir de aquí; cuando
os envíe, definitivamente os expulsará de aquí.
- Habla pues
en presencia del pueblo; que cada hombre pida a su compañero
(egipcio), y cada mujer a su compañera, objetos de plata y objetos
de oro.
- Y el
Eterno dio al pueblo gracia a ojos de los egipcios; y también el
varón Moisés era muy grande, en la tierra de Egipto, a los
ojos de los siervos del Faraón y a los ojos del pueblo.
Muerte
de los Primogénitos
- Y
Moisés dijo: Así
ha dicho el Eterno: ¿Como a media noche saldré en medio de
Egipto,
- y morirá
todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del
Faraón que habría de sentarse sobre su trono, hasta el
primogénito de la esclava que está tras la piedra de moler,
y todo primogénito de las bestias".
- Y
habrá gran clamor en toda la tierra de Egipto, como nunca lo ha
habido y como nunca lo habrá.
- Mas ni un
perro moverá su lengua contra ninguno de los hijos de Israel, ni
contra hombre ni contra bestia,
para que sepáis que el Eterno hace distinción entre
los egipcios e Israel.
- Y descenderán
a mí todos estos tus siervos y se prosternarán delante de
mí diciendo: "Sal tú con todo el pueblo que te
sigue", y después de esto saldré. En seguida
salió de la presencia del Faraón con encendida ira.
Garantía
Final
- Y el
Eterno dijo a Moisés: No os escuchará el Faraón, a
fin de que se multipliquen mis maravillas en la tierra de Egipto.
- Y
Moisés y Aarón hicieron todas estas maravillas delante del
Faraón, y el Eterno endureció el corazón del
Faraón, y él no dejó ir de su tierra a los hijos de
Israel.
Descripción
de la Pascua
- Y el
Eterno habló a Moisés y a Aarón en la tierra de
Egipto, diciendo:
- Este mes
os será el principio de los meses; os será el primero de los
meses del año.
- Hablad a
toda la congregación de Israel, diciendo: El día diez de
este mes tomará para sí cada cual una cría (de
carnero o de cabra) conforme a su casa paterna, una cría por cada
familia.
- Y si la
familia fuere demasiado pequeña para una cría, entonces
él y su vecino inmediato a su casa la tomarán, conforme al
número de las almas; según el comer de cada uno
haréis la cuenta sobre la cría.
- La
cría será sin defecto, macho de un año, de los
corderos o de las cabras la tomaréis.
- Y la
guardaréis hasta el día catorce de este mes; entonces la
degollará toda la congregación de Israel, a la caída
de la tarde.
- Y
tomarán de la sangre y la pondrán en las dos jambas y en el
dintel de las casas en que la han de comer.
- Y
comerán la carne en aquella misma noche, asada al fuego, con panes
ázimos y con hierbas amargas la comerán.
- No
comeréis de ella medio asada, ni cocida en agua, sino bien asada al
fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.
- Y no
dejaréis que sobre nada de ella hasta la mañana; y lo que
sobrare de ella hasta la mañana, en el fuego lo quemaréis.
- De esta
manera pues la comeréis : Ceñidos vuestros lomos y con el
calzado en vuestros pies y el báculo en vuestra mano; y la
comeréis apresuradamente; es el sacrificio pascual al Eterno.
- Y
pasaré por la tierra de Egipto esta noche y heriré a todo
primogénito en la tierra de Egipto, así de hombre como de
bestia; sobre todos los Elohimes de Egipto ejecutaré juicios Yo, el
Eterno.
- Y la
sangre os servirá de señal en las casas en donde
estuviereis; y a ver Yo la sangre os pasaré por alto, de modo que
no habrá entre vosotros plaga destructora cuando Yo hiera la tierra
de Egipto.
- Y
tendréis este día por memorial y lo celebraréis como
fiesta al Eterno en todas vuestras generaciones; por ley perpetua lo
celebraréis.
- Siete
días comeréis panes ázimos, pero desde el día
primero apartaréis de vuestras casas la levadura; pues cualquiera
que comiere pan fermentado desde el día primero hasta el día
séptimo, esa alma será segregada de Israel.
- Y en el
día primero habrá para vosotros santa convocación, y
en el día séptimo habrá para vosotros santa
convocación; ninguna clase de obra se ha de hacer en ellos, excepto
lo que cada persona deberá comer, esto sólo será
hecho.
- Y
guardaréis la fiesta de los ázimos, porque en este mismo
día saqué Yo vuestras huestes de la tierra de Egipto; y
observaréis este día en todas vuestras generaciones, por
estatuto perpetuo.
- En el mes
primero, desde el decimocuarto día del mes por la tarde, hasta el
día vigésimo primero del mes por la tarde, comeréis
panes ázimos.
- Durante
siete días no ha de hallarse levadura en vuestras casas; pues quien
comiere cosa leudada, su alma será segregada de la
congregación de Israel, ya sea extranjero o nacido en el
país.
- Ninguna
cosa leudada comereis; en todas vuestras habitaciones comeréis
panes ázimos.
Preparación
para la Pascua
- Y
llamó Moisés a todos los ancianos de Israel y les dijo:
Sacad del rebaño y tomad para vosotros corderos según
vuestras familias, y sacrificad la ofrenda pascual.
- Y
tomaréis un manojo de hisopo y lo mojaréis en la sangre
recogida en el recipiente, y pondréis en el dintel y en las dos
jambas (de la puerta) de esta sangre que esta en el recipiente, y ninguno
de vosotros saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana.
-
- Y el
Eterno pasará para herir a los egipcios, y verá la sangre en
el dintel y en las dos jambas, y el Eterno pasará por alto la
puerta y no permitirá que el destructor entre en vuestras casas
para herir.
- Y
guardaréis esto como estatuto para ti y para tus hijos para
siempre.
- Y
sucederá que cuando hubiéreis llegado a la tierra que os
dará el Eterno como El ha prometido, observaréis este culto.
- Y
sucederá que cuando os preguntaren vuestros hijos:
¿Qué es para vosotros este servicio?
- Diréis:
Sacrificio de la Pascua es para el Eterno, el cual pasó por alto
las casas de los hijos de Israel en Egipto cuando iba hiriendo a los
egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo inclinó
la cabeza y se prosternó.
- Y fueron e
hicieron los hijos de Israel según lo había mandado el
Eterno a Moisés y a Aaron; así lo hicieron.
La
Plaga Final
- Y
aconteció que a la media noche el Eterno hirió a todo
primogénito de la tierra de Egipto, desde el primogénito del
Faraón, que habría de sentarse sobre su trono, hasta el
primogénito del cautivo que estaba en el calabozo, y todo
primogénito de bestia.
- Y se
levantó el Faraón de noche, él y todos sus siervos, y
todos los egipcios; y hubo gran clamor en Egipto, porque no había
casa donde no hubiese un muerto.
- Y
llamó a Moisés y a Aarón de noche y dijo:
¡Levantaos, salid de en medio de mi pueblo, así vosotros como
los hijos de Israel, y andad, servid al Eterno como habéis dicho!
- ¡Tomad
también vuestro ganado menor y mayor, como dijisteis, y andad y
bendecidme también a mí!
- Y los
egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa para enviarlos del
país, pues decían: ¡todos nosotros vamos a morir!
- Y
llevó el pueblo su masa antes de que fermentase, y el resto de sus
alimentos envuelto en su ropa, sobre sus hombros.
- Y los
hijos de Israel hicieron según la palabra de Moisés, pues
pidieron a los egipcios objetos de plata y objetos de oro, y vestidos.
- Y el
Eterno dio al pueblo gracia a ayos de los egipcios, de manera que les
prestaron lo que pedían, y despojaron a los egipcios.
El Éxodo
- Y los
hijos de Israel partieron de Ramesés a Sucot; como seiscientos mil
hombres de a pie, sin contar las mujeres y) los niños.
- Y
también una gran multitud mixta subió con ellos, juntamente
con ganado menor y mayor, muchísimo ganado.
- Y de la
masa que habían sacado de Egipto cocieron tortas ázimas,
porque no estaba fermentada, porque al ser expulsados de Egipto no
habían podido demorarse ni habían hecho para sí
provisión alguna (para el camino).
- Y la
permanencia de los hijos de Israel en Egipto fue de cuatrocientos treinta
años.
- Y
aconteció que al fin de los cuatrocientos treinta años, aun
en aquel mismo día, aconteció que salieron de la tierra de
Egipto- todas las huestes del Eterno.
- Noche de
vigilia para el Eterno fue ésta, por haberlos sacado El de la
tierra de Egipto; ésta es aquella noche (consagrada) al servicio
del Eterno, de vigilia para todos los hijos de Israel en todas sus
generaciones.
Reglas
para la Pascua
- Y dijo el
Eterno a Moisés y a Aarón: Este es el estatuto de la ofrenda
de la Pascua: Ningún extranjero comerá de ella.
- Y todo
esclavo comprado por un hombre, podrá comer de ella cuando haya
sido circuncidado.
- El
forastero y el extranjero asalariado (aun circuncidados) no comerán
de ella.
- En la
misma casa se ha de comer; no sacarás de la carne fuera de la casa,
ni le quebrareis hueso.
- Toda la congregación
de Israel hará esta cosa (el sacrificio de Pascua).
- Y cuando
habitare contigo algún prosélito que quisiere celebrar la
Pascua al Eterno, sea circuncidado todo varón de entre los suyos, y
entonces se llegará para celebrarla y será como uno nacido
en el país, y ningún incircunciso comerá de (el
sacrificio de
- Una misma
ley habrá para el nacido en el país y para el
prosélito que peregrina en medio de vosotros.
- Y lo
hicieron todos los hijos de Israel como había ordenado el Eterno a
Moisés y a Aarón; así lo hicieron.
Salida
de Egipto
- Y
aconteció que en aquel mismo día sacó el Eterno a los
hijos de Israel de la tierra de Egipto, por sus huestes.
Conmemoración
del Éxodo
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Conságrame
todo primogénito; todo aquél que abre la matriz de su madre
entre los hijos de Israel, tanto de hombres como de animales, mío
es.
- Y
Moisés dijo al pueblo: Acordaos de este día en el cual
salisteis de Egipto, de la casa de servidumbre; porque con poder fuerte os
sacó el Eterno de aquí; por tanto no se comerá (en
el) pan fermentado.
- Hoy mismo
salís, en el mes de Aviv (primavera).
- Y
será que cuando te hubiere llevado el Eterno a la tierra del
cananeo, y del hiteo, y del emoreo, y del hiveo, y del yevuseo, respecto
de la cual juró a tus padres que te la daría, tierra que
mana leche y miel, celebrarás este culto en este mes.
- Siete
días comerás panes azimos, y en el día séptimo
habrá fiesta en honor del Eterno.
- Se
comerán panes ázimos por siete días; no se
verá junto a ti pan fermentado, ni será vista contigo
levadura en todo tu territorio.
- Y en aquel
día contarás a tu hijo, diciendo: Es a causa de lo que hizo
conmigo el Eterno cuando salí de Egipto.
- Y te
será como señal sobre tu mano (izquierda), y como memorial
entre tus ojos, para que esté la ley del Eterno en tu boca; porque
con poder fuerte te hizo el Eterno salir de Egipto.
- Guardarás
pues este estatuto en su plazo fijo, de año en año.
Consagración
de los Primogénitos
- Y
será así que cuando te haya conducido el Eterno a la tierra
del cananeo como lo tiene jurado a ti y a tus padres, y te la haya dado,
- apartarás
para el Eterno todo nacido que abre la matriz de su madre; también
todo animal tuyo que abre la matriz de su madre, siendo macho, será
para el Eterno.
- Pero todo
primogénito de asno lo redimirás con un cordero; y si no le
redimieres, quebrarás su cerviz; y todo primo génito de
hombre de entre tus hijos, redimirás. [MAFTIR]
- Y
sucederá que cuando te preguntare tu hijo el día de
mañana diciendo: ¿Qué es esto?, le dirás: Con
poder fuerte el Eterno nos sacó de Egipto, de la casa de
servidumbre,
- y
aconteció que cuando el Faraón se negó obstinadamente
a dejarnos ir, el Eterno mató a todo primogénito en la
tierra de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el
primogénito de la bestia; por lo mismo, yo sacrifico (consagro) al
Eterno a todo el q
- Así
será como señal sobre tu mano (izquierda), y como
filacterias entre tus ojos, porque con poder fuerte el Eterno nos
sacó de Egipto.
La Ruta
Desde Egipto
- Y sucedió
que cuando el Faraón hubo enviado al pueblo, no los guió
Elohim por el camino de la tierra de los filisteos, aunque era el
más próximo,
pues dijo Elohim: No sea que se arrepienta el pueblo al ver la
guerra y se vuelva a Egipto.
- E hizo
Elohim que el pueblo diese vuelta por el camino del desierto hacia el mar
Rojo. Y los hijos de Israel subieron armados de la tierra de Egipto.
- Y tomo
Moisés consigo los huesos de José, el cual había
juramentado rigurosamente a los hijos de Israel diciendo:
"Ciertamente os visitará Elohim y haréis subir mis
huesos de aquí con vosotros".
- Y
partieron de Sucot y acamparon en Etam, al extremo del desierto.
- Y el
Eterno iba al frente de ellos, de día en una columna de nube para
guiarlos en el camino, y de noche en una columna de fuego para
alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.
- No se
apartaba la columna de nube de día, ni la columna de fuego de
noche, delante del pueblo.
Persecusión
Egipcia
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Habla a
los hijos de Israel para que vuelvan y acampen delante de Pi Hajirot,
entre Migdol y el mar, enfrente de Baal Tzefón; frente a él
acamparéis, junto al mar,
- para que
el Faraón diga de los hijos de Israel: Están descarriados en
el país, los tiene encerrados "el desierto.
- Y Yo
endureceré el corazón del Faraón de manera que los
persiga, y seré honrado por medio del Faraón y de todo su
ejército; y sabrán los egipcios que Yo soy el Eterno. Y
ellos lo hicieron así.
- Y fue dado
aviso al rey de Egipto de que había huído el pueblo, y se
mudó el corazón del Faraón y de sus siervos acerca
del pueblo, de modo que dijeron: ¿Qué es esto que hemos
hecho, dejando ir a Israel para que dejase de servirnos?
- Y
unció el Faraón su carro y tomó consigo a su pueblo.
- Tomó
también seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto,
con capitanes sobre todos ellos.
- Y el
Eterno endureció el corazón del Faraón, rey de
Egipto, de modo que persiguió a los, hijos de Israel; y los hijos
de Israel salieron osadamente.
- Y los
egipcios los persiguieron y los alcanzaron acampados junto al mar, cerca
de Pi Hajirot frente a Baal Tzefón, con todos los caballos y carros
del Faraón, y sus jinetes, y su ejército.
- Y el
Faraón se acercó; y alzaron los hijos de Israel sus ojos y
he aquí que los egipcios venían marchando tras ellos. Y
temieron mucho, y clamaron los hijos de Israel al Eterno.
- Y dijeron
a Moisés: ¿Acaso por no haber sepulturas en Egipto nos
trajiste acá para morir en el desierto? ¿Que has hecho de
nosotros sacándonos de Egipto?
- Ciertamente
esto es lo que te hablamos en Egipto diciendo: Déjanos para que
sirvamos a los egipcios. Porque mejor es para nosotros servir a los
egipcios que morir en el desierto.
- Y dijo
Moisés al pueblo: No temáis, permaneced firmes y ved la
salvación que el Eterno obrará para vosotros hoy; porque los
egipcios que hoy habéis visto, nunca más los
volveréis a ver.
- El eterno
peleará por vosotros y vosotros guardaréis silencio.
Cruce
del Mar
- Y dijo el
Eterno a Moisés: ¿Por qué clamas a Mí? ¡Habla a los
hijos de Israel y que marchen!
- Mas tu,
alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar y hiéndelo, para que
vayan los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.
- Y Yo, he
aquí que endureceré el corazón de los egipcios para
que entren atrás de ellos, y seré glorificado por medio del
Faraón y de todo su ejército, y de sus carros y de sus
jinetes.
- Y
sabrán los egipcios que Yo soy el Eterno al ser glorificado por
medio del Faraón, sus carros y sus jinetes.
- Y el
ángel del Eterno que iba delante de las huestes de Israel, se
apartó de allí y se fue tras ellos; se apartó
también la columna de nube delante de ellos, y se puso
detrás de ellos.
- De manera
que se colocó entre el campamento de los egipcios y el campamento
de Israel; y era nube y tinieblas (para los egipcios), mas alumbraba (la
columna de fuego para Israel) de noche; de modo que no se acercaron los
unos a los otros en toda la noche.
- Y
extendió Moisés su mano sobre el mar y empujó el
Eterno al mar, con un fuerte viento oriental, toda aquella noche, y convirtió
el mar en tierra seca, y fueron hendidas las aguas.
- Y entraron
los hijos de Israel por en medio dio del mar, en seco, y las aguas eran
para ellos como una muralla a su derecha y a su izquierda.
- Y
siguieron los egipcios a su alcance, y entraron tras ellos todos los
caballos del Faraón, sus carros y sus jinetes, hasta en medio del
mar.
- Mas
aconteció a la vigilia
de la mañana, que dirigió el Eterno una mirada hacia
el ejercito de los egipcios, por medio de las columnas de fuego y de nube,
y confundió al ejército de los egipcios.
- Y
quitó las ruedas de sus carros, de manera que los hizo avanzar con
dificultad. Entonces dijeron los egipcios: ¡Huyamos de la presencia
de Israel, porque el Eterno pelea por ellos contra los egipcios!
La
Caída de los Egipcios
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar para que vuelvan las
aguas sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre sus jinetes.
- Y
extendió Moisés su mano sobre el mar, y al romper la
mañana se volvió el mar a su estado de fuerza; y los egipcios
huyeron hacia el otro lado del mar), y así envolvió el
Eterno a los egipcios en medio del mar.
- Y
volvieron las aguas y cubrieron los carros y los jinetes de todo el
ejército del Faraón que habían entrado tras ellos en
el mar; de modo que no quedó de ellos ni siquiera uno.
- Mas los
hijos de Israel anduvieron en seco por medio del mar, teniendo las aguas
por muro a su derecha y a su izquierda.
- Y
salvó el Eterno en aquel día a Israel de mano de los
egipcios; y vio Israel a los egipcios muertos sobre la orilla del mar.
- Y vio
Israel el gran poder que ejerció el Eterno contra los egipcios, y
temió el pueblo al Eterno, y creyeron en el Eterno y en
Moisés, su siervo.
Canto
Sobre el Mar Muerto
- Entonces
cantaron Moisés y los hijos de Israel este cántico al Eterno, y dijeron así:
¡Cantaré al Eterno, porque se ha ensalzado grandemente!
¡Al caballo y a su jinete ha arrojado en la mar!
- Mi fuerza
y mi canción es el Eterno. El fue mi salvación y yo le
haré una morada. El es el Elohim de mi padre y le ensalzaré.
- El Eterno
es varón de guerra. ¡Eterno es su nombre!
- Los carros
del Faraón y su ejército El ha arrojado en la mar; y sus
capitanes más escogidos fueron hundidos en el mar Rojo.
- Los
abismos los cubrieron; descendieron a las profundidades como una piedra.
- Tu
diestra, oh Eterno, es poderosa en fuerza; tu diestra, oh Eterno,
quebranta al enemigo.
- Y en la
grandeza de tu majestad derribas a los que se levantan contra Ti;
envías tu ira que los consume como rastrojo.
- Y con el
soplo de las ventanas de tu nariz se amontonaron las aguas, se alzaron las
corrientes como en montón; se cuajaron los abismos en el
corazón del mar.
- Dijo el
enemigo: ¡Perseguiré, alcanzaré, repartiré, se
henchirá de ellos mi alma. ¡Desenvainaré mi espada, mi
poder los debilitará!
- Mas
Tú soplaste con tu viento y los cubrió el mar. ¡Se
hundieron como plomo en las poderosas aguas!
- ¿Quién
como Tú entre los fuertes, oh Eterno? ¿Quién como
Tú, fuerte en santidad, reverenciado en alabanzas, hacedor de
maravillas?
- ¡Extendiste
tu diestra y los tragó la tierra!
- Guiaste
con tu merced al pueblo al cual redimiste; lo condujiste con tu poder a tu
santa morada.
- Oyeron los
pueblos y se estremecieron. ¡Congoja se apoderó de los
habitantes de Filistea!
- Entonces
fueron turbados los caudillos de Edom; los poderosos de Moav,
estremecimiento se apoderó de ellos; se derritieron todos los
moradores de Canaán.
- Cayeron
sobre ellos miedo y pavor. Por la grandeza de tu brazo enmudecieron como
una piedra, hasta que pasó tu pueblo, oh Eterno, hasta que
pasó el pueblo que Tú mimaste.
- Los
traerás y los plantarás en el monte de tu herencia, lugar
que preparaste para tu misma habitación, oh Eterno; en el
santuario, Eterno, que establecieron tus manos.
- ¡Eterno
reinará para siempre y siempre!
- Cuando los
caballos del Faraón y sus carros y sus jinetes entraron en el mar,
el Eterno hizo volver sobre ellos las aguas del mar; pero los hijos de
Israel anduvieron en seco por en medio dio del mar.
El
Canto de Miriam
- Y Miriam
la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano,
y salieron todas las mujeres tras ella, con panderos y con danzas.
- Y Miriam
respondió al canto de ellas: ¡Cantad al Eterno porque se ha
ensalzado grandemente! ¡Al caballo y a su jinete arrojó en la
mar!
El Agua
Amarga
- Y
Moisés condujo a los hijos de Israel del mar Rojo, y salieron al
desierto de Shur; y anduvieron tres días en el desierto y no
encontraron agua.
- Y llegaron
a Mará; mas no pudieron beber agua de Mará, porque era
amarga; por tanto le pusieron el nombre de Mará.
- Y se
quejó el pueblo contra Moisés diciendo: ¿Qué
beberemos?
- Y
él clamó al Eterno, y le mostró el Eterno un
árbol y lo arrojó a las aguas, y las aguas se endulzaron.
Allí impuso (Elohim al pueblo) estatutos y juicios, y allí
lo probó.
- Y El dijo:
Si oyeres atentamente la voz del Eterno, tu Elohim, e hicieres lo que es
recto a sus ojos, y prestares oídos a sus mandamientos, y guardares
todos sus estatutos, entonces no enviaré sobre ti ninguna
enfermedad de las que envié, sobre los egipcios
-
Elim y
Sin
- Y llegaron
a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; y
acamparon allí junto a las aguas.
Elim y
Sin
- Y
partieron de Elim y llegó toda la congregación de los hijos
de Israel al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinay, a los
quince días del segundo mes de su salida de la tierra de Egipto.
- Y se
quejó toda la congregación de los hijos de Israel contra
Moisés y Aarón, en el desierto;
- y les
dijeron los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto a manos
del Eterno en la tierra de Egipto, cuando estábamos sentados junto
a la olla de carne, y cuando
comíamos pan hasta hartamos; porque nos habéis sacado a este
desierto para matar
Promesa
de Alimentos
- Y dijo el
Eterno a Moisés: He aquí que haré llover sobre
vosotros pan desde el cielo; y saldrá el pueblo y recogerá
diariamente la porción de un día, para que Yo pruebe si anda
en mi ley o no.
- Y
sucederá que en el día sexto, cuando preparen lo que van a
traer, será el doble de lo que suelen recoger cada día.
- Y
Moisés y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: A la
tarde conoceréis que el Eterno es quien os sacó de la tierra
de Egipto,
- y por la
mañana veréis la gloria del Eterno, porque El oye vuestras
murmuraciones contra el Eterno; pues en cuanto a nosotros
¿qué somos para que os quejéis contra nosotros?
- Y dijo
Moisés: (Esto sucederá) cuando a la tarde el Eterno os diere
a comer carne, y por la mañana pan hasta hartaros, porque el Eterno
ha oído vuestras quejas con que os quejáis contra El. Y
¿qué somos nosotros? Vuestras quejas no son contra nosotros,
sino contra el Eterno.
- Y dijo
Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los
hijos de Israel: "Acercaos a la presencia del Eterno, porque El ha
oído vuestras quejas".
- Y
sucedió que cuando hablaba Aarón a toda la
congregación de los hijos de Israel, volvieron el rostro hacia el
desierto;, y he aquí que la gloria del Eterno apareció en
una nube.
El
Maná
- Y el
Eterno habló a Moisés diciendo:
- Oí
las quejas de los hijos de Israel; háblales diciendo: "A la
caída de la tarde comeréis carne, y por la mañana os
hartaréis de pan, y sabréis que Yo soy el Eterno, vuestro
Elohim".
- Y
sucedió que a la tarde subieron las codornices y cubrieron el
campamento; por la mañana había una capa de rocío
alrededor del campamento.
- Y cuando
se evaporó la capa de rocío, he aquí sobre la faz del
desierto una cosa fina, descubierta, fina como la escarcha, sobre la
tierra.
- Y vieron
los hijos de Israel y se dijeron el uno al otro: ¿Qué es
esto?, pues no sabían qué era. Entonces les dijo
Moisés: Este es el pan que el Eterno os ha dado para comer.
- Esta es la
cosa que ha ordenado el Eterno: Recoged de ello cada uno según lo
que pueda comer, un ómer
por cabeza conforme al número de vuestras personas; lo
tomaréis cada uno para los que están en su tienda.
- Y lo
hicieron así los hijos de Israel, y recogieron unos más,
otros menos (conforme al número de las personas).
- Y cuando
lo midieron con el ómer nada tenía de más el que
recogió mucho, y al que recogió poco nada le faltaba; cada
uno había recogido según lo que podía comer.
- Y
Moisés les dijo: Nadie deje sobras de ello hasta la mañana.
- Y no
escucharon a Moisés y algunos dejaron de ello hasta la
mañana, y crió gusanos y hedió. Y se indignó
contra ellos Moisés.
- De esta
manera lo recogían todas las mañanas, cada uno según
lo que podía comer; mas en calentando el sol se derretía.
- Y
sucedió que el día sexto recogieron doble cantidad de pan,
dos ómer para cada persona. Entonces todos los príncipes de
la congregación vinieron y se lo avisaron a Moisés.
- Y el respondió:
Esto es lo que ha dicho el Eterno: "Mañana es día de
descanso, sábado santo consagrado al Eterno; lo que habéis
de cocer, cocedlo, y lo que habéis de guisar, guisadlo; y todo lo
que sobre ponedlo aparte para vosotros, guardándolo hasta
mañ
-
- Y ellos lo
pusieron aparte hasta la mañana como se lo había mandado
Moisés, y no hedió ni hubo en ello gusano.
- Dijo
entonces Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es sábado para el
Eterno; hoy no lo hallaréis en el campo.
- Seis
días lo recogeréis, mas en el séptimo día, que
es sábado, no lo habrá en él.
- Pero
aconteció en el día séptimo que salieron algunos del
pueblo para recogerlo y no lo hallaron.
Shabbat
- Dijo pues
el Eterno a Moisés: ¿Hasta cuándo rehusaréis
guardar mis mandamientos y mis leyes?
- He
aquí que el Eterno os ha dado el sábado; por tanto en el
sexto día os da el pan de dos días. Estése cada
hombre en su estancia; no salga nadie de su lugar en el día
séptimo.
- Y
holgó el pueblo en el día séptimo.
- Y la casa
de Israel lo nombró man (maná); y era como simiente de
cilantro, blanca; y su sabor era como de buñuelo con miel.
- Y dijo
Moisés: Esto es lo que ha ordenado el Eterno: Llenad un ómer
de él y guárdese para vuestras generaciones venideras, a fin
de que vean el pan que os di a comer en el desierto, cuando os
saqué de la tierra de Egipto.
- Y dijo
Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella el contenido
de un de maná, y ponlo delante del Eterno a fin de guardarlo para
vuestras generaciones venideras.
- Y
Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, así
como el Eterno lo ordenó a Moisés.
- Y los
hijos de Israel comieron el maná cuarenta años, hasta que
llegaron a tierra habitada; el maná comieron hasta que entraron en
los confines de la tierra de Canaán.
- El
ómer es la décima parte de la efá.
Agua de
la Roca
- Y
partió toda la congregación de los hijos de Israel del
desierto de Sin en sus jornadas, por mandamiento del Eterno, y acamparon
en Refidim, y no había agua para que el pueblo bebiese.
- Y el
pueblo altercó con Moisés diciendo: ¡Dadnos agua para
que bebamos! Y les dijo Moisés: ¡Por qué
altercáis conmigo? ¿Por qué probáis al Eterno?
- Allí
pues padeció el pueblo por la falta de agua, y se quejó el
pueblo contra Moisés y dijo: ¿Por qué nos has hecho
subir de Egipto para matamos de sed a mí y a mis hijos y a mis
ganados?
- Y
clamó Moisés al Eterno diciendo: ¿Qué he de
hacer con este pueblo? Un poco más y me apedrearán.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Pasa delante del pueblo y toma contigo de los
ancianos de Israel, y tu vara con que heriste el río la
tomarás en tu mano, y anda.
- He
aquí que Yo estaré enfrente de ti, allí sobre la
peña en Horev; y herirás la peña y saldrán de
ella aguas, y el pueblo beberá. E hizo así Moisés a
ojos de los ancianos de Israel.
- Y
llamó el nombre de aquel lugar Massá y Merivá, por
razón del altercado de los hijos de Israel, y por haber ellos
probado al Eterno diciendo: ¿Está el Eterno en medio de
nosotros o no?
Amalec
- Y vino
Amalec y peleó contra
Israel en Refidim.
- Y
Moisés dijo a Josué (Yehoshúa): Escoge hombres para
nosotros y sal y pelea contra Amalec. Mañana yo estaré en
pie sobre la cima de la colina, y la vara de Elohim estará en mi
mano.
- E hizo
Josué como le había dicho Moisés, y peleó
contra Amalec. Y Moisés y Aarón y Jur subieron a la cima de
la colina.
- Y
aconteció que mientras Moisés tenía alzada su mano
vencía Israel, mas siempre que bajaba su mano vencía Amalec.
- Pero las
manos de Moisés estaban pesadas (cansadas), por lo cual tomaron una
piedra y se la pusieron debajo, sentándose él sobre ella, en
tanto que Aarón y Jur le sostenían las manos, el uno de una
parte y el otro de la otra; de esta suerte estuvieron fir
- Y
Josué debilitó a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
Venganza
Divina
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Escribe esto para memoria en el libro y ponlo en
conocimiento de Josué, que Yo extinguiré totalmente la
memoria de Amalec de debajo de los cielos.
- Y
edificó Moisés un altar, y le puso por nombre "El
Eterno me hizo aquí milagros".
- Y dijo: El
Eterno levantó su mano y juró sobre su trono que el Eterno
tendrá guerra con Amalec de generación en generación.
El
Consejo de Yitró
- Y
Yitró, sacerdote de Midián, suegro de Moisés,
oyó todo lo que había hecho Elohim por Moisés y por
Israel su pueblo, y cómo el Eterno había sacado a Israel de
Egipto.
- Y
tomó Yitró, suegro de Moisés, a Seforá, mujer
de Moisés, después de haber sido enviada (a su padre),
- y a sus
dos hijos, de los cuales el uno se llamaba Guereshom, pues había
dicho: "peregrino he sido en tierra extraña",
- y el otro
se llamaba Eliézer, porque dijo: "el Elohim de mi padre me
ayudó y me libró de la espada de Faraón".
- Y vino
Yitró, suegro de Moisés, con los hijos y la mujer de
éste, a donde estaba Moisés en el desierto, donde acampaba
junto al monte de Elohim.
- Y
envió a decir a Moisés: Yo, tu suegro Yitró, vengo a
ti con tu mujer, y sus dos hijos con ella.
- Y
salió Moisés al encuentro de su suegro, y se postró
ante él y le besó. Y se preguntaron el uno al otro por su
paz, y entraron en la tienda.
- Y
contó Moisés a su suegro todo lo que el Eterno había
hecho al Faraón y a los egipcios con relación a Israel; y
todas las contrariedades que habían pasado en el camino, y
cómo los había librado el Eterno.
- Y se
regocijó Yitró por todo el bien que el Eterno había
hecho a Israel, a quien libró de manos de los egipcios.
- Y dijo
Yitró: ¡Bendito sea el Eterno que os ha librado de mano de
los egipcios y de mano del Faraón, libertando al pueblo de la
opresión de los egipcios!
- Ahora
acabo de conocer que el Eterno es más grande que todos los
Elohimes, pues aquello con que se ensoberbecieron recayó sobre
ellos mismos.
- Y
tomó Yitró, suegro de Moisés, holocausto y
sacrificios para Elohim; y Aarón y todos los ancianos de Israel
vinieron a comer pan con el suegro de Moisés delante de Elohim.
- Y
aconteció al día siguiente, que Moisés se
sentó para juzgar al pueblo, y el pueblo permaneció
alrededor de Moisés desde la mañana hasta la tarde.
- Y vio el
suegro de Moisés todo lo que él hacía para con el
pueblo, y dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el
pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo y todo el pueblo
está delante de ti en pie desde la mañana hasta la tarde?
- Y dijo
Moisés a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para
consultar a Elohim.
- Cuando
tienen algún asunto vienen a mí, y yo juzgo entre el uno y
el otro y les doy a conocer los estatutos de Elohim y sus leyes.
- Y le dijo
el suegro de Moisés: No está bien lo que haces;
- sin duda
alguna desfallecerás, así tú como este pueblo que
contigo está, porque esto es demasiado pesado para ti; no
podrás hacerlo tu solo.
- Ahora
pues, oye mi voz y te aconsejaré, y estará Elohim contigo.
Se tu el representante del pueblo frente a Elohim, para que traigas las
causas a Elohim.
- Tú
les enseñarás pues los estatutos y las leyes, y les
darás a conocer el camino en que deban andar y la obra que deban
hacer.
- Y
tú verás (buscarás) entre todo el pueblo varones de
virtud, temerosos de Elohim, hombres verídicos y que aborrezcan el
lucro, y los pondrás sobre ellos como jefes de mil, jefes de
ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.
- Y ellos
juzgarán al pueblo en todo tiempo; y será que todo asunto
grande lo traerán a ti, mas todo asunto pequeño lo
juzgarán ellos mismos. Así se aliviará el peso de
sobre ti, y ellos llevarán la carga contigo.
- Si
hicieres esta cosa y Elohim así te la ordenare, entonces
podrás soportar, y también todo este pueblo irá a su
lugar en paz.
- Y
escuchó Moisés la voz de su suegro e hizo todo lo que le
había dicho;
- y
escogió Moisés hombres capaces de entre todo Israel, y los
puso por cabezas del pueblo, por jefes de mil, jefes de ciento, jefes de
cincuenta y jefes de diez;
- y
éstos juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil
lo llevaban a Moisés, mas todo asunto pequeño lo juzgaban
ellos mismos.
- Y
despidió Moisés a su suegro, el cual se fue a su tierra.
Los
Diez Mandamientos
- En el
tercer me s de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en
ese mismo día llegaron al desierto de Sinay.
- Y
partieron de Refidim y llegaron al desierto de Sinay, y acamparon en el
desierto; y acampó allí Israel frente al monte.
- Y
Moisés subió a Elohim, y le llamó el Eterno desde el
monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob y
anunciarás a los hijos de Israel:
- "Vosotros
habéis visto lo que hice a los egipcios, y cómo os he
llevado como en alas de águilas y os he traído a Mí.
- Ahora
pues, si escuchareis atentamente mi voz y guardareis mi pacto,
seréis para. Mí un tesoro especial sobre todos los pueblos,
puesto que mía es toda la tierra;
- y vosotros
seréis para Mí un reino de sacerdotes y una nación
santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de
Israel".
- Y vino
Moisés y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso delante
de ellos todas estas palabras que el Eterno le había ordenado.
- Y
respondió todo el pueblo a una, diciendo: ¡Todo lo que el
Eterno ha dicho, haremos! Y Moisés refirió al Eterno las
palabras del pueblo.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: He aquí que Yo vendré a ti en una
nube espesa, a fin de que oiga el pueblo mientras Yo hablo contigo, y que
también crean en ti para siempre. Y refirió Moisés al
Eterno las palabras del pueblo.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Ve al pueblo y santifícalos hoy y
mañana, y que laven sus vestidos
- y
estén preparados para el día tercero, porque el tercer
día descenderá el Eterno, a vista de todo el pueblo, sobre
el monte de Sinay.
- Y
señalarás término al pueblo alrededor, diciendo:
Guardaos de subir al monte y aun de tocar a su término. Todo
aquél que tocare el monte será muerto irremisiblemente.
- No lo
tocará mano, pues será apedreado o asaeteado; ya sea bestia
ya sea hombre, no vivirá. Solamente en el caso de prolongarse mucho
el sonido del yovel (cuerno de carnero), podrán subir al monte.
- Y
bajó Moisés del monte al pueblo y santificó al
pueblo, y ellos lavaron sus vestidos;
- y
él dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día; no
os lleguéis a mujer.
- Y
aconteció que el día tercero, al despuntar la mañana,
hubo truenos y relámpagos y una nube densa sobre el monte, y una
voz de shofar (trompeta de cuerno) muy fuerte. Y se estremeció todo
el pueblo que estaba en el campamento.
- Y
sacó Moisés al pueblo del campamento al encuentro de Elohim;
y se quedaron de pie en lo bajo del monte.
- Y el monte
de Sinay estaba humeando todo él, porque el Eterno había
descendido sobre él en fuego; y subía su humo como el humo
del horno; y todo el monte temblaba mucho.
- Y la voz
del shofar iba haciéndose muy fuerte: Moisés hablaba y
Elohim le respondía en voz alta.
- Y
descendió el Eterno sobre el monte de Sinay, en la cumbre del
monte; y el Eterno llamó a Moisés a la cumbre del monte, y
subió Moisés.
- Y el
Eterno dijo a Moisés: Desciende, advierte al pueblo, no sea que
irrumpa hacia el Eterno para ver y caigan muchos de ellos.
- Y
también los sacerdotes allegados al Eterno se santifiquen, no sea
que el Eterno los hiera.
- Pero
Moisés respondió al Eterno: El pueblo no podrá subir
al monte de Sinay, porque Tú nos advertiste diciendo: Señala
términos al monte y santifícalo".
- Mas el
Eterno le dijo: ¡Anda, desciende! Y subirás tú y
Aarón contigo, pero que los sacerdotes y el pueblo no irrumpan para
subir a donde está el Eterno, no sea que haga estrago en ellos.
- Y
descendió Moisés al pueblo y habló con ellos.
Los
Primeros Dos Mandamientos
- Y
habló Elohim todas estas palabras, diciendo:
- Yo soy el
Eterno, tu Elohim, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa
de servidumbre.
- No
tendrás otros Elohimes ante mi faz.
- No
harás para ti escultura ni semejanza alguna de lo que está
arriba en el cielo, ni de lo que está abajo en la tierra, ni de lo
que está en las aguas debajo de la tierra.
- No te
postrarás ante ellas ni las servirás, porque Yo soy el
Eterno tu Elohim, Elohim celoso, que revisa la iniquidad de los padres en
los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me
aborrecen;
- y que usa
de misericordia en millares de generaciones para aquellos que me aman y
guardan mis mandamientos.
El
Tercer Mandamiento
- No
pronunciarás el nombre del Eterno, tu Elohim, en vano, porque el
Eterno no tendrá por inocente al que pronuncie su nombre en vano.
El
Cuarto Mandamiento
- Acuérdate
del día del sábado para santificarlo.
- Seis
días trabajarás y harás toda tu obra;
- mas el
día séptimo es sábado (consagrado) al Eterno, tu
Elohim; no harás obra alguna tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni
tu siervo, ni tu sierva, ni tu bestia, ni tu prosélito que habita
dentro de tus puertas (ciudades);
- porque en
seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra, el mar y todo
cuanto en ellos hay, y descansó en el séptimo día;
por tanto, el Eterno bendijo el día del sábado y lo
santificó.
El
Quinto Mandamiento
- Honra a tu
padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la
tierra, que el Eterno tu Elohim te da.
El
Sexto, Séptimo, Octavo y Noveno Mandamientos
- No
matarás.
El
Décimo Mandamiento, Envidia
- No
cometerás adulterio.
Propósito
de los Diez Mandamientos
- No
hurtarás.
- No
hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
- No
codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la
mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su
asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.
- Y todo el
pueblo estaba observando los truenos, y las antorchas y el sonido del
shofar, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, se
desplazó y se puso lejos;
Reglas
Finales
- y dijeron
a Moisés: ¡Habla tú con nosotros, que nosotros
oiremos; mas no hable Elohim con nosotros, no sea que muramos!
- Y
respondió Moisés al pueblo: No temáis ; porque para
probaros ha venido Elohim, y para que su temor esté ante vosotros a
fin de que no pequéis.
- Y el
pueblo se mantuvo a lo lejos; y Moisés penetró en las densas
tinieblas en donde estaba Elohim. [MAFTIR]
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel:
Vosotros habéis visto que Yo he hablado con vosotros desde el
cielo.
- No
hagáis ante Mí Elohimes de plata o Elohimes de oro; no los
haréis para vosotros.
Leyes:
Esclavos Hebreos
- Y
éstos son los juicios que expondrás ante ellos:
- Cuando
compres un siervo hebreo seis
años te servirá, mas el séptimo saldrá libre
de balde.
- Si
entró solo, solo saldrá; si tenía mujer,
saldrá su mujer con él.
- Si su amo
le hubiere dado mujer (extranjera) y ella le hubiere parido hijos o hijas,
la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá
solo.
- Mas si el
siervo persistiese en decir: "amo a mi señor y a mi mujer y a
mis hijos, no saldré libre",
- entonces
su amo le hará llegar ante los jueces, y acercándole a la
puerta o la jamba, su amo le agujereará la oreja (derecha) con una
lezna, y él será siervo suyo para siempre.
La
Concubina Hebrea
- Cuando
alguno vendiere a su hija por sierva, ella no saldrá como salen los
siervos.
- Si no
agradare a su señor después de que la haya destinado para
sí, permitirá que sea redimida; no podrá venderla a
otro hombre (ni al padre de ella) después de haberse servido de
ella y no haberla desposado.
- Si la hubiere
destinado para su hijo, la tratará como se trata a las hijas.
- Si tomare
otra mujer aparte de ella, no le disminuirá nada de su comida, ni
de su vestido, ni de su derecho matrimonial.
- Mas si no
quisiere hacer con ella estas tres cosas, entonces ella saldrá de
balde, sin rescate.
Homicidio
- El que
hiriere a un hombre de modo que muera, será muerto
irremisiblemente.
- Mas si no
le armó una celada, sino que Elohim designó que la persona
fuese muerta por su mano, en tal caso Yo le señalaré lugar
donde se refugie.
Asesinato
- Y cuando
alguno obrare premeditadamente contra su prójimo, matándole
con engaño, de mi mismo altar le quitarás para que muera.
Lesiones
a los Padres
- El que
hiriere a su padre o a su madre, será muerto irremisiblemente.
Secuestro
- El que
robare una persona y la vendiere, y fuere hallada en su poder, será
muerto irremisiblemente.
Maldición
a los Padres
- El que
maldijere a su padre o a su madre, será muerto irremisiblemente.
Agresión
Física
- Cuando
riñeren hombres y el uno hiriere al otro con piedra o con el
puño y éste no muriere, pero cayere en cama,
- si se
levantare y anduviere fuera por su propia fuerza, será libre
aquél que lo hirió; le pagará sin embargo el tiempo
que perdió y el precio de su cura.
Asesinato
de Esclavos
- Cuando
alguno hiriere a su siervo o a su sierva (extranjeros) con palo, de modo
que mueran bajo su mano, serán ciertamente vengados.
- Mas si
sobrevivieren un día o dos (veinticuatro horas), no serán
vengados, por cuanto es su dinero.
Lesiones
Personales
- Cuando
riñeren hombres y golpearen a una mujer preñada, de modo que
salieren sus criaturas sin que haya desgracia (de muerte en la mujer), el
culpable será ciertamente multado conforme a lo que impusiere el
marido de la mujer, lo cual piará (por el aborto
- Mas si
resultare desgracia (de muerte en la mujer), darás vida por vida,
- ojo por
ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
- quemadura
por quemadura, herida por herida, contusión por contusión.
Heridas
a los Esclavos
- Si alguno
hiriere el ojo de su siervo o el ojo de su sierva extranjeros) y lo
dañase, le dejará ir libre a causa de su ojo.
- Asimismo,
si hiciese saltar un diente a su siervo o un diente a su sierva, le
dejará ir libre a causa de su diente.
El Buey
Asesino
- Cuando un
buey (u otro animal) corneare a hombre o a mujer de modo que muera,
será apedreado irremisiblemente aquel buey, y no será comida
su carne; mas el dueño del buey quedará absuelto.
- Pero si el
buey estuviese avezado a cornear desde ayer y anteayer (tres veces), y se
le hubiere advertido al dueño y él no le hubiere guardado,
de modo que matare a hombre o mujer, el buey será apedreado, y su
dueño también será muerto.
- Si le
fuere impuesto rescate, pagará por la redención de su vida,
conforme a todo lo que le fuere impuesto.
- Sea que
(el buey) haya corneado a un niño, sea que haya corneado a una
niña, conforme a esta sentencia se hará con él .
- Si el buey
cornease a un siervo o a una sierva, el dueño pagará treinta
siclos de plata a su amo, y el buey será apedreado.
Pozos
- Cuando
alguno abriere un pozo y no lo tapare, y cayere allí buey o asno,
- el
dueño del pozo pagará; dinero (o cualquier valor)
dará a su dueño, mas el valor del animal muerto
descontará.
Ataques
con Cuernos
- Si el buey
de alguno hiriere al buey de su compañero de modo que muera,
venderán el buey vivo y dividirán el dinero, y
también dividirán el buey muerto.
- Mas si se
sabía que el buey estaba avezado a cornear desde ayer y anteayer
(tres veces) y su dueño no lo guardaba, sin falta pagará buey
por buey; y el (animal) muerto será para el perjudicado,
descontando el precio.
Multas
por Hurto
- Cuando
alguno hurtare buey o carnero o los degollare o los vendiere, cinco bueyes
restituirá por un buey, y cuatro carneros por un carnero.
Multas
por Hurto
- Si el
ladrón fuere hallado forzando una casa y fuere herido y muriese, el
que lo hiera no será culpado de homicidio.
- Mas si el
sol hubiere salido sobre él, el que lo hiera y mate será
culpado de homicidio, (mas si no muere), el ladrón pagará
(por su robo), y si no tuviera con qué hacerlo será vendido
por su hurto.
- Si lo que
hurtó fuere hallado vivo en su poder, oca buey o asno o
carnero, con el doble
hará restitución.
Daño
al Pastar
- Cuando
alguno dejare pastar en un campo o una viña a, su bestia, habiendo
soltado a su animal, y éste haya pastado en campo ajeno, de lo
mejor de su (propio) campo o de lo mejor de su (propia) viña
pagará.
Daños
con Fuego
- Cuando
hubiere un fuego y, hallando espinas, se consumiere la hacina, o las mieses,
o el campo, aquél que encendió el fuego deberá sin
falta pagar.
Custodias
Sin Pagar
- Cuando un
hombre diere a su prójimo dinero u objetos a guardar y fueren
hurtados de la casa del tal hombre, si se hallare al ladrón
pagará el doble.
- Si el
ladrón no fuere hallado, el dueño de la casa será
presentado ante los jueces para jurar que no ha metido su mano en la
propiedad de su compañero.
- En toda
cuestión de delito sobre buey, sobre asno, sobre carnero, sobre
ropa o cualquier cosa perdida de que alguno dijere: "esto es
mío", ante los jueces vendrá la causa de los dos; y
aquél que los jueces condenaren pagará el doble a su
compañero.
Pago de
Custodias
- Cuando
alguno diere a su compañero asno, o buey, o carnero, o cualquier
otro animal a guardar, y éste muriese, o fuere estropeado, o fuere
arrebatado sin que nadie lo viese;
- juramento
al Eterno se hará entre los dos para verificar si (el depositario)
no ha extendido su mano contra la propiedad de su compañero; y
aceptará el dueño (el juramento del depositario), y
(éste) no pagará nada.
- Mas si le
hubiere sido hurtado, pagará a su dueño.
- Si hubiere
sido destrozado por fieras, tráigalo en testimonio; por lo que ha
sido destrozado sin poderlo salvar, no pagará.
Artículos
Prestados
- Y cuando
alguno pidiere (bestia) prestada a su prójimo, y ésta se
estropease o muriese; si su dueño no estuviere presente,
deberá pagar.
- Si
estuviere presente su dueño, no pagará; si (el animal) fuere
alquilado, (su pérdida) se cubrirá con (el precio) del
alquiler.
Seducción
- Si alguno
sedujere a una virgen que no estuviere comprometida (con kidushín)
y se acostase con ella, ciertamente pagará la dote y la
tomará sin tardanza por mujer.
- Mas si el
padre rehusare absolutamente dársela, él (le) pagará
el dinero correspondiente a la dote de las vírgenes.
Prácticas
Ocultas, Bestialidad
- A la
hechicera (o hechicero) no la dejarás vivir.
- Todo
aquél que efectuare coito con bestia, será muerto
irremisiblemente.
Idolatría
y Opresión
- Aquél
que ofreciere sacrificios a los Elohimes será muerto; solamente
podrá hacerlos al Eterno.
- No
engañarás al extranjero ni le oprimirás; porque
extranjeros fuisteis vosotros en tierra de Egipto.
- A ninguna
viuda ni huérfano afligiréis.
- Si los
afligiereis y ellos clamaren a Mí, Yo ciertamente oiré su
clamor;
- y se
encenderá mi ira y os mataré a espada; y vuestras mujeres
serán viudas y huérfanos vuestros hijos.
Préstamos
de Dinero
- Deberás
prestar dinero al pobre de entre mi pueblo que habita contigo, y no te
portarás con él como acreedor y no le impondrás
usura.
- Si tomares
en prenda el vestido de tu prójimo, se lo devolverás antes
de ponerse el sol,
- porque ese
es su único abrigo, es su vestido para sus carnes; ¿en que
habrá de dormir? Y sucederá que, cuando el clame a
Mí, Yo oiré, porque soy misericorElohimo.
Respeto
a las Autoridades
- No
injuriarás a los jueces ni maldecirás al príncipe de
tu pueblo.
- Tu
obligación de ofrendar las primicias y tu contribución (al
sacerdote) darás a su debido tiempo; el primogénito de tus
hijos me darás.
- De igual
manera harás con tu buey y con tu carnero. Siete días
estará la cría con su madre, mas el octavo día me la
darás.
- Y hombres
de santidad seréis para Mí ; y carne destrozada por las
fieras) en el campo (o en cualquier lugar), a los perros la echareis.
Justicia
- No
darás oído a la maledicencia. No acompañarás
al malvado para servir de testigo falso.
- No
seguirás a la mayoría para condenar a alguien injustamente,
ni te desviarás de la decisión del juez supremo; mas te
inclinarás a la mayoría (cuando sea justa la condena).
- Y al pobre
no favorecerás (por el hecho de ser pobre) en su pleito.
Animales
Perdidos
- Cuando
encontrares el buey de tu enemigo, o su asno, extraviado, sin falta se lo
harás volver.
Animales
Caídos
- Si vieres
el asno del que te aborrece caído bajo su carga, no te
negarás a descargarlo, sino que tú ayudarás a
descargarlo con él.
Juicios
y Festivales
- No
torcerás el juicio de la gente pobre en su pleito.
- De palabra
falsa te alejarás; y al inocente y al justo no matarás,
porque Yo no justificaré al malo.
- Y soborno
no recibirás, porque el soborno ofusca a los que ven y pervierte
las palabras de los justos.
- Y al
peregrino no oprimirás,
porque vosotros conocéis el alma del peregrino; pues peregrinos
fuisteis en la tierra de Egipto.
- Y seis
años sembrarás tu tierra y recogerás su producto;
- mas el
séptimo la dejarás de cultivar (de abonar y limpiar), para
que coman (de lo que sale por sí mismo) los pobres de tu pueblo; y
lo que ellos dejaren lo comerá la bestia del campo. De igual manera
harás con tu viña y tu olivar.
- Seis
días trabajarás en tus quehaceres, mas el séptimo
día descansarás para que descansen tu buey y tu asno, y
reposen el hijo de tu sierva y el extranjero.
- Y todo lo
que os he dicho lo observaréis; y el nombre de otros Elohimes no
mencionaréis; ni siquiera será oído de tu boca.
- Tres veces
al año celebrarás fiestas en mi honor;
- la fiesta
de los ázimos guardarás: siete días comerás
panes ázimos conforme te tengo ordenado, en el tiempo
señalado, en el mes de Aviv (primavera), porque en él
saliste de Egipto; y ninguno se presentará delante de mí con
las manos vacías.
- También
(observarás) la fiesta de la siega (Shavuot), que es la de las
primicias de tus labores, de lo que hubieres sembrado en el campo; y la
fiesta de la cosecha (Sucot) al fin del año, cuando hayas cosechado
(el producto) de tus labores del campo.
- Tres veces
al año se presentarán todos tus varones ante la faz del
Señor, el Eterno.
- No
ofrecerás la sangre de mi sacrificio pascual junto a pan
fermentado, ni se dejará el sebo del sacrificio de mi solemnidad
hasta la mañana.
- Los
primeros frutos de tu tierra traerás a la casa del Eterno, tu
Elohim. No cocinarás el cabrito en la leche de su madre.
Promesas
e Instrucciones
- He
aquí que Yo envío un ángel delante de ti para
guardarte en el camino, y para introducirte en el lugar que te tengo
preparado.
- Guárdate
de él y escucha su voz; no le seas rebelde : pues no
perdonará vuestra transgresión, porque mi nombre está
en él.
- Pero si
oyeres atentamente su voz e hicieres todo lo que Yo te ordenare, entonces
Yo seré el enemigo de tus enemigos, y oprimiré a los que te
opriman.
- Cuando
anduviere mi ángel ante ti y te llevare al emoreo, y al hiteo, y al
perizeo, y al cananeo, y al hiveo, y al yevuseo, Yo los destruiré.
- No te
postrarás ante sus Elohimes ni les servirás, y no
harás conforme a sus obras; al contrario, los destruirás
completamente (a sus Elohimes) y quebrarás sus monumentos de
idolatría.
- Y
serviréis al Eterno, Elohim vuestro, y El bendecirá tu pan y
tus aguas; y Yo quitaré las enfermedades de en medio de ti.
La
Tierra
- No
habrá mujer que pierda a sus hijos ni que sea estéril en tu
tierra; y haré que se cumpla el número de tus días.
- Enviaré
el terror mío delante de ti y perturbaré a todos los pueblos
contra quienes has de ir; y haré que todos tus enemigos vuelvan la
nuca ante ti.
- Enviaré
también a la avispa
delante de ti, que eche de tu presencia al hiveo, al cananeo y al
hiteo.
- No los
echaré de delante de ti en un año, porque no quede la tierra
desierta y se multipliquen contra ti las fieras del campo.
- Poco a
poco iré desterrándolos de delante de ti, hasta que te
multipliques y puedas tomar la tierra en posesión.
- Y
fijaré tus confines desde el mar Rojo hasta el mar de los filisteos,
y desde el desierto hasta el río (Eúfrates), porque
entregaré en vuestra mano a los habitantes de la tierra, y
tú los expulsarás de delante de ti.
- No
harás pacto con ellos ni con sus Elohimes.
- Ellos no
han de habitar en tu tierra, no sea que te hagan pecar contra Mí,
sirviendo a sus Elohimes; porque esto sería para ti una celada.
Confirmación
del Pacto
- Y El dijo
a Moisés: Sube al Eterno, tú con Aarón, Nadav y
Avihú, y setenta de los ancianos de Israel, y os
prosternaréis desde lejos.
- Y Moisés
solo se llegará al Eterno, mas ellos no se llegarán, ni
tampoco subirá el pueblo con él.
- Y vino
Moisés y refirió al pueblo todas las palabras del Eterno y
todas sus leyes. Y respondió todo el pueblo a una voz y dijo:
¡Nosotros haremos todo cuanto el Eterno ha dicho!
- Y
Moisés escribió todas las palabras del Eterno, y se
levantó muy de mañana y edificó un altar al pie del
monte, y (levantó) doce columnas por las doce tribus de Israel.
- Y
envió a los mozos (primogénitos) de los hijos de Israel, los
cuales ofrecieron holocaustos y sacrificaron ofrendas de paces, de
novillos, al Eterno.
- Y
Moisés tomó la mitad de la sangre y la puso en tazones, y la
otra mitad la roció sobre el altar.
- Y
tomó el Libro de la Alianza
y lo leyó en presencia del pueblo; y ellos respondieron:
¡Nosotros haremos todo cuanto ha dicho el Eterno, y escucharemos!
- Y
tomó Moisés la sangre y la roció sobre el pueblo,
diciendo: ¡He aquí la sangre del pacto que ha hecho el Eterno
con vosotros, acerca de todas estas cosas!
- Y
subió Moisés con Aarón, Nadav y Avihú, y
setenta de los ancianos de Israel;
- y vieron
al Elohim de Israel, y debajo de sus pies había como una obra de
piedra de zafiro, y como la visión de los cielos en su limpidez.
- Mas El no
extendió su mano sobre los nobles de los hijos de Israel, los cuales
contemplaron la gloria de Elohim y comieron y bebieron.
Ascención
de Moisés
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Sube adonde Yo estoy, sobre el monte, y estate
allí para que te dé las tablas de piedra con la ley y los
mandamientos que tengo escritos en ellas, para que los enseñes.
- Y se
levantó Moisés con su ayudante Josué, y subió
Moisés al monte de Elohim.
- Mas a los
ancianos les había dicho: Esperadnos aquí hasta que volvamos
a vosotros. Y he aquí que Aarón y Jur están con
vosotros; quienquiera que tuviere alguna cuestión, acuda a ellos.
- Y
subía Moisés al monte, y la nube cubrió el monte.
- Y
posó la gloria del Eterno sobre el monte de Sinay; y la nube lo
cubrió por seis días. Y al séptimo día, El
llamó a Moisés desde en medio de la nube.
- Y era la
apariencia de la gloria del Eterno como un fuego devorador sobre la cumbre
del monte, a los ojos de los hijos de Israel.
- Y
entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte. Y
estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.
Descripción
de la Ofrenda
- Y el
Eterno habló a Moisés diciendo:
- Habla a
los hijos de Israel para que separen para Mí una ofrenda; de todo
hombre cuyo corazón le impulse a ello, tomarás ofrenda para
Mí.
- Y
ésta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro y plata y
cobre,
- y tejido
de lana azul celeste, y
púrpura y carmesí, y lino, y pelo de cabra;
- y pieles
de carneros teñidas de rojo, y pieles de tájash, y madera de acacia;
- aceite
para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el
incienso de especias;
- piedras de
ónix y piedras de engaste para el efod y para el pectoral.
- Y me
harán un santuario, y Yo habitaré en medio de ellos.
- Conforme a
todo lo que Yo te muestro, o sea, a semejanza del Tabernáculo y a
semejanza de todos sus objetos, así lo haréis.
El Arca
- Y
harán un arca de madera
de acacia; de dos codos y medio será su longitud, y de codo y medio
su anchura, y de codo y medio su altura;
- y la
cubrirás de oro puro; por dentro y por fuera la cubrirás ; y
harás sobre ella una orla de oro alrededor;
- y
fundirás para ella cuatro argollas de oro y las pondrás en
sus cuatro ángulos; dos argollas a un costado de ella y dos
argollas al otro costado de ella.
- Y
harás varas de madera de acacia y las cubrirás de oro;
- y
pasarás las varas por las argollas, a los dos costados del arca,
para llevar el arca con ellas.
- Dentro de
las argollas del arca han de permanecer las varas; no se quitarán
de ella.
- Y
pondrán dentro del arca las tablas del testimonio que Yo te daré.
- Y
harás un propiciatorio de oro puro; de dos codos y medio
será su longitud, y de codo y medio su anchura.
- Y
harás dos querubines de
oro; labrados a martillo y de una sola pieza los harás, en los dos
extremos del propiciatorio.
- Y
harás un querubín en un extremo y el otro en el otro
extremo; (procediendo) del mismo propiciatorio harás los querubines
en sus dos extremidades.
- Y los
querubines estarán con las alas extendidas hacia arriba, cubriendo
con sus alas al propiciatorio y vueltas sus caras la una a la otra; hacia el
propiciatorio estarán vueltas las caras de los querubines.
- Y
colocarás el propiciatorio sobre el arca, por la parte de encima; y
dentro del arca pondrás el testimonio que Yo te daré.
- Y
allí me encontraré contigo en tiempos señalados, y
hablaré contigo desde encima del propiciatorio, desde en medio de
los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, respecto
de todo lo que te ordenaré en cuanto a los hijos de Israel.
La Mesa
- Y
harás una mesa de
madera de acacia; de dos codos será su longitud, y de un codo su
anchura, y de un codo y medio su altura;
- y la
cubrirás de oro puro, y le harás una orla de oro alrededor;
- y
harás para ella una moldura del alto de un puño en torno
suyo, y harás una orla de oro alrededor de su moldura.
- Y le
harás cuatro argollas de oro, y pondrás las argollas en las
cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro pies;
- junto al
borde estarán las argollas como lugares para las varas, a in de
llevar la mesa.
- Y
harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro;
y con ellas será llevada la mesa.
- Y
harás sus moldes y sus
recipientes (para el incienso puro, y sus medias cañitas de
separación, y sus soportes que han de servir de techo para ellos
(los panes); todo de oro puro lo harás.
- Y sobre la
mesa pondrás el pan de la proposición delante de Mí,
continuamente.
El
Candelabro de Menorah
- Y
harás un candelabro de oro puro; labrado a martillo y de una sola
pieza será hecho el candelabro; su base y su tronco, sus esferitas
(en forma de manzana) y sus adornos en forma de flores procederán
del mismo (candelabro).
- Y seis
brazos saldrán de sus dos lados (del tronco); tres brazos del
candelabro de un lado de él, y tres brazos del candelabro del otro
lado de él.
- Un brazo
tendrá tres copas en forma de flores de almendro, cada una con una
manzanita y una flor ; y otro brazo tendrá tres copas en forma de
flores de almendro, cada una con una manzanita y una flor. Lo mismo
tendrán los seis brazos que salen del candela
- Y en el
tronco del candelabro habrá cuatro copas en forma de flores de
almendro, con sus manzanitas y sus flores;
- de manera
que habrá una manzanita debajo de dos de los brazos que salen del
tronco, y una manzanita debajo de los otros dos brazos que salen de
él, y una manzanita debajo de los dos brazos restantes que salen de
él, conforme al número de los seis brazos q
- Sus
manzanitas y sus brazos serán parte) de él mismo; todo ello
será de una sola pieza labrada a martillo, de oro puro.
- Y
harás sus siete lámparas de modo que cuando enciendan sus
lámparas alumbren en dirección al centro.
- Sus
despabiladeras y sus palitas (para la ceniza) serán de oro puro.
- De un
kikar (talento) de oro puro se
ha de hacer (el candelabro) con todos estos utensilios.
- Y mira que
los hagas según el diseño de ellos que te he mostrado en el
monte.
El
Tabernáculo
- Y
harás el Tabernáculo de diez cortinas de lino torcido y de
tejido de lana azul celeste y púrpura y carmesí,
entretejidos y representando querubines; de obra de artista las
harás.
- La
longitud de una cortina será de veintiocho codos, y el ancho de la
misma cortina, de cuatro codos; una misma medida tendrán todas las
cortinas.
- Cinco de
las cortinas estarán unidas entre sí, y las otras cinco
cortinas estarán también unidas entre sí.
- Y
harás presillas de tejido de lana azul celeste sobre el borde de la
cortina que termina el primer conjunto; y así harás en el
borde de la cortina que ocupa el extremo del segundo conjunto.
- Cincuenta
presillas harás en la primera cortina, y cincuenta presillas
harás en el extremo de la cortina que está en el segundo
conjunto; las presillas estarán contrapuestas las unas a las otras.
- Y
harás cincuenta corchetes de oro, y unirás las dos cortinas
entre sí por medio de los corchetes, a fin de que el
Tabernáculo forme un todo.
- Y
harás cortinas de pelo de cabra para extender sobre el
Tabernáculo; once cortinas harás.
- La
longitud de una cortina será de treinta codos, y la anchura de la
misma cortina, de cuatro codos; una misma medida tendrán las once
cortinas.
- Y
unirás cinco cortinas separadamente, p las otras seis cortinas
separadamente, y doblarás la sexta sobre el frente de la tienda.
- Y
harás cincuenta presillas en el borde de la cortina extrema del
(primer) conjunto, y cincuenta presillas en el borde de la cortina del
segundo conjunto.
- Y
harás cincuenta corchetes de cobre, y engancharás los c
corchetes en las presillas, uniendo así la tienda para que forme un
todo.
- Y la parte
colgante, la que sobrare de las cortinas de la tienda, es decir, la mitad
de la cortina sobrante, colgará a espaldas del Tabernáculo
- Y un codo
por este lado, y otro codo por aquel lado de lo sobrante, en lo largo de
las cortinas de la tienda, quedará colgando a los lados del
Tabernáculo, de esta parte y de aquélla, para cubrirlo.
- Y
harás para la tienda una cubierta de pieles de carnero
teñidas de rojo; y encima, una cubierta de pieles de tájash.
Las
Columnas
- Y
harás para el Tabernáculo tablones de madera de acacia que
se coloquen verticalmente.
- De diez
codos será la longitud del tablón, y de codo y medio la
anchura del mismo tablón.
- Dos
espigas tendrá cada tablón yuxtapuestas una con otra; de
igual modo harás con todos los tablones del Tabernáculo.
- Y
harás los tablones del Tabernáculo: veinte tablones para el
costado meridional, hacia el sur.
- Y
harás cuarenta basas de plata para poner debajo de los veinte
tablones; dos basas debajo de cada tablón, correspondientes a sus
dos espigas, y dos basas debajo de otro tablón, correspondientes a
sus dos espigas.
- Y para el
costado segundo del Tabernáculo, hacia la parte del norte, veinte
tablones
- con sus
cuarenta basas de plata, dos basas debajo de un tablón y dos basas
debajo de otro tablón.
- Y para la
parte posterior del Tabernáculo, hacia el occidente, harás
seis tablones;
- y otros
dos tablones harás para las dos esquinas del Tabernáculo,
hacia la parte posterior,
- de modo
que estarán unidos por la parte inferior, y de la misma manera
estarán unidos por arriba, por medio de un anillo; así
harás con los dos, los dos que han de formar las dos esquinas.
- Y
será que habrá ocho tablones con sus basas de plata, es
decir, dieciséis basas; dos basas debajo de un tablón y dos
basas debajo de otro tablón.
- Y
harás travesaños de madera de acacia; cinco para los
tablones de un costado del Tabernáculo,
- y cinco
travesaños para los tablones del otro costado del
Tabernáculo, y cinco travesaños para los tablones de la
parte posterior, hacia el occidente.
- Y el
travesaño de en medio pasará por el centro de los tablones,
pasando de un extremo al otro.
- Y
cubrirás los tablones de oro, y harás sus argollas de oro
con lugares para pasar los travesaños, y cubrirás los
travesaños de oro.
- Y
levantarás el Tabernáculo conforme a lo que te fue mostrado
en el monte.
El Velo
- Y
harás un velo de tejido de lana azul celeste, y púrpura y
carmesí, y de lino torcido, con querubines; obra de artista,
así lo harás.
- Y lo
pondrás sobre cuatro columnas de acacia cubiertas de oro, con sus
capiteles de oro, asentadas sobre cuatro basas de plata.
- Y
colocarás el velo en la parte baja de los corchetes; y
traerás hacia dentro del velo el arca del testimonio, y el velo
hará separación para vosotros entre el lugar santo y el
lugar santísimo.
- Y
pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio, en el lugar
santísimo.
- Y
colocarás la mesa fuera del velo, y el candelabro enfrente de la
mesa, al costado meridional del Tabernáculo, poniendo la mesa al
lado norte.
- Y
harás una cortina para la entrada de la tienda, de tejido de lana
azul celeste, y púrpura, y carmesí, y de lino torcido, obra
de bordador.
- Y harás
para la cortina cinco columnas de acacia, y las cubrirás de oro; y
sus capiteles serán de oro; y fundirás para ellas cinco
basas de cobre.
El
Altar
- Y
harás el altar de madera de acacia, de cinco codos de largo y de
cinco codos de ancho; será cuadrado el altar, y de tres codos su
altura.
- Y
harás sus cuernos sobre sus cuatro esquinas; procedentes de
él mismo serán sus cuernos, y lo cubrirás de cobre.
- Y
harás sus recipientes para recoger sus cenizas, y sus palas, y sus
tazones, y sus garfios y sus braseros; todos sus utensilios los
harás de cobre.
- Y le
harás un enrejado de cobre hecho a manera de red; y harás
sobre la red cuatro argollas de cobre a sus cuatro extremos;
- y lo
pondrás alrededor del altar, por el lado de abajo, de modo que llegue
la red hasta la mitad del altar.
- Y
harás varas para el altar, varas de madera de acacia, y las
cubrirás de cobre.
- Y sus
varas serán introducidas en las argollas, y estarán las
varas a los dos costados del altar, cuando haya de ser llevado.
- Hueco y de
tablas lo harás, conforme a lo que te ha sido mostrado en el monte;
así lo han de hacer.
El
Atrio
- Y
harás el atrio del Tabernáculo así: del lado
meridional, hacia el sur, habrá cortinas para el atrio, de lino
torcido, de cien codos de largo, para un costado;
- y sus
columnas serán veinte, y sus basas veinte, de cobre; mas los
capiteles de las columnas y sus molduras serán de plata.
- Y del
mismo modo para el costado del norte, en su longitud, habrá
cortinas de cien codos de largo, y sus columnas (serán) veinte, y
sus basas veinte, de cobre; mas los capiteles de las columnas y sus
molduras serán de plata.
- Y para el
ancho del atrio, por el lado de occidente, habrá cortinas de
cincuenta codos; sus columnas serán diez, y sus basas diez.
- Y en el
ancho del atrio por el, lado de oriente, hacia donde nace el sol,
habrá cincuenta codos;
- y
serán de quince codos las cortinas de un lado; sus columnas
serán tres, y sus basas tres.
- Y para el
otro lado (tendrán) quince codos las cortinas ; sus columnas
serán tres. y sus basas tres.
- Y para la
puerta del atrio habrá una cortina de veinte codos, de tejido de
lana azul celeste, y púrpura, y carmesí, y lino torcido,
obra de bordador; sus columnas serán cuatro, y sus basas cuatro.
- Todas las
columnas para el atrio alrededor, estarán ceñidas de
molduras de plata, y sus capiteles serán de plata, pero sus basas,
de cobre.
- La
longitud del atrio será de cien codos, y la anchura de cincuenta en
todas sus partes, y su altura de cinco codos; de lino torcido
(serán las cortinas), y las basas (de sus columnas) de cobre.
- Todos los
utensilios del Tabernáculo para todo su servicio, y todas sus
estacas, con todas las estacas del, atrio, serán de cobre. (
Aceite
para la Lámpara
- Y
tú ordenarás a los hijos de Israel que te traigan aceite de
olivas puro, batido, para la
iluminación, para encender las lámparas permanentes.
- En la
tienda de asignación, fuera del velo (que oculta) el testimonio,
las han de arreglar Aarón y sus hijos (para que ardan) delante del
Eterno desde la tarde hasta la mañana; estatuto perpetuo
será para todas las generaciones de los hijos de I
Vestiduras
Sacerdotales
- Y
tú harás llegar a ti a Aarón, tu hermano, y a sus
hijos juntamente con él, de entre los hijos de Israel, para que
cada uno de ellos sea constituido mi sacerdote: Aarón, Nadav y
Avihú, Elazar e Itamar, hijos de Aarón.
- Y
harás vestiduras de santidad para Aarón tu hermano, para
honra y hermosura.
- Y
tú hablarás a todos los sabios de corazón a quienes
Yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las
vestiduras de Aarón para consagrarlo, a fin de que él me
sirva como sacerdote.
- Y
éstas son las vestiduras que han de hacer: un pectoral, y un efod,
y un manto, y una túnica de cavidades, una tiara y un cinto. Y
harán vestiduras de santidad para Aarón, tu hermano, y sus
hijos, para servirme como sacerdotes.
- Y para
estas cosas ellos tomarán el oro, y el tejido de lana azul celeste,
y la púrpura y el carmesí y el lino.
El Efod
- Y
harán el efod de oro, de tejido de lana azul celeste, y púrpura,
y carmesí, y lino torcido, de obra de artista.
- Tendrá
dos hombreras que se junten en los extremos de él, para que con
ellas se unan.
- Y el cinto
de adorno que llevará sobre el efod, saldrá de él
mismo y será de igual labor: de oro, tejido de lana azul celeste, y
púrpura, y carmesí, y lino torcido.
- Y
tomarás dos piedras de ónix y grabarás sobre ellas
los nombres de los hijos de Israel;
- seis de
sus nombres sobre una piedra y los seis nombres restantes en la otra
piedra, en el orden de su nacimiento;
- obra de
lapidario, con grabados como de sello, así harás grabar en
las dos piedras los nombres de los hijos de Israel; rodeadas de engastes
de oro las harás.
- Y
pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, como piedras
de recuerdo a favor de los hijos de Israel, para que lleve Aarón
los nombres de ellos, delante del Eterno, sobre sus dos hombros, por
memoria.
Adornos
- Y
harás engastes de oro.
- Y
harás dos cadenillas de oro puro en la terminación (del
pectoral); a manera de trenzado las harás, y fijarás las
cadenillas así entrelazadas en los engastes.
El
Pectoral
- Y
harás el pectoral del juicio de obra de artista; al estilo de la
obra del efod lo harás; de oro, de tejido de lana azul celeste, y
púrpura, y carmesí, y lino torcido lo harás.
- Cuadrado
será y doblado; de un palmo será su longitud, y de un palmo
su anchura;
- y lo
engastarás con engastes de pedrería, o sea, cuadro
órdenes de piedras. Una
hilera será: rubí, topacio y esmeralda; esta será la
hilera primera.
- Y la
hilera segunda: carbunclo, zafiro y diamante.
- Y la
hilera tercera: ópalo, ágata y amatista.
- Y la
hilera cuarta: crisólito, ónix y jaspe. Engastadas en oro
estarán en sus engastes.
- Y las
piedras estarán arregladas conforme a los nombres de los hijos de
Israel: doce, según los nombres de ellos; con grabados como de
sello, cada una con su nombre, corresponderán a las doce tribus.
- Y
harás sobre el pectoral cadenillas de terminación, a manera
de trenzado, de oro puro.
- Y
harás sobre el pectoral dos argollas de oro, y pondrás las
dos argollas a los dos extremos (superiores) del pectoral;
- e
introducirás las dos cadenillas de oro por las dos argollas, en los
extremos del pectoral;
- y los
otros dos extremos de las cadenillas los pondrás sobre los dos
engastes, y los fijarás sobre las hombreras del efod, por su parte
delantera.
- Y
harás dos argollas de oro y las pondrás sobre los dos
extremos (inferiores) del pectoral, en el borde que está hacia la
parte del efod por el lado de adentro.
- Y
harás dos argollas de oro y las fijarás sobre las dos
hombreras del efod, hacia abajo, por la parte delantera, cerca de su
enlace, por encima del cinto de adorno del efod.
- Y
juntarás el pectoral por medio de sus argollas a las argollas del
efod, con un cordón de lana azul celeste, para que permanezca sobre
el cinto del efod y no se separe el pectoral del efod.
- Así
llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el
pectoral del juicio, sobre su corazón, siempre que entre en el
Santuario, por memoria perpetua delante del Eterno.
- Y
pondrás dentro del pectoral del juicio los urim y los tummim, para que estén sobre el
corazón de Aarón siempre que entre en la presencia del
Eterno; y para que lleve Aarón constantemente el juicio de los
hijos de Israel sobre su corazón delan
El
Manto
- Y
harás el manto del efod todo de tejido de lana azul celeste.
- Y
habrá en medio de él una abertura doblada por dentro para su
cabeza; y la abertura tendrá un ribete en torno, obra de tejedor,
como la abertura de malla de un corselete, para que no se rompa.
- Y
harás sobre sus bordes inferiores granadas de tejido de lana azul
celeste, y púrpura, y carmesí; sobre su borde inferior, a la
redonda, con campanillas de oro entre ellas, alrededor;
- de manera
que haya una campanilla de oro y una granada, una campanilla de oro y una
granada sobre el borde inferior del manto, en torno de él.
- Y
estará sobre Aarón siempre que oficie; pues ha de
oírse su sonido cuando entra dentro del Santuario a la presencia
del Eterno, y cuando sale, para que no muera.
Los
Otros Atuendos
- Y harás
una lámina de oro puro y grabarás en ella, con grabados como
de sello: "Santidad al Eterno".
- Y la
sujetarás sobre la tiara con una cinta de lana azul celeste; por la
parte de enfrente de la tiara estará.
- Estará
pues sobre la frente de Aarón, para que lleve Aarón la
iniquidad de los sacrificios sagrados que consagraren los hijos de Israel,
en todas sus santas ofrendas; y estará sobre su frente
continuamente, para que ellos sean aceptados ante el Eterno.
- Y
labrarás la túnica de cavidades con lino, y harás una
tiara de lino, y harás un cinto, obra de bordador.
- Y para los
hijos de Aarón harás túnicas; también les
harás cintos y mitras para ellos, para gloria y para hermosura.
- Y les
harás vestir (con estas cosas) a Aarón, tu hermano, y a sus
hijos con él; y los ungirás y los consagrarás y los
santificarás, para que me sirvan de sacerdotes.
- Y
harás para ellos calzones de lino para cubrir su desnudez;
alcanzarán desde los lomos hasta los muslos.
- Y los
llevarán Aarón y sus hijos siempre que entren en la tienda
de asignación, o cuando se lleguen al altar para oficiar en el
Santuario, para que no lleven iniquidad y así mueran; estatuto
perpetuo será para él y para su descendencia después
de él.
Consagración
de los Sacerdotes
- Y esta es
la cosa que harás con ellos para santificarlos, a fin de que me
sirvan de sacerdotes: Tomarás un novillo joven y dos carneros sin
defecto;
- y panes
ázimos, y tortas ázimas amasadas con aceite, y hojaldres
ázimos untados con aceite; de flor de harina de trigo los harás.
- Y los
pondrás en un canasto y los presentarás en el canasto (en el
atrio del Tabernáculo), juntamente con el novillo y los dos
carneros.
- Y
harás que se presenten Aarón y sus hijos a la entrada de la
tienda de asignación, y los lavarás con agua.
- Y tomarás
las vestiduras y vestirás a Aarón la túnica, y el
manto del efod, y el efod, y el pectoral, y le ceñirás con
el cinto de adorno del efod.
- Y
pondrás la tiara sobre su cabeza, y pondrás la lámina
de santidad sobre la tiara.
- Y
tomarás el aceite de la unción y se lo derramarás
sobre la cabeza, uniéndolo.
- Y
harás que se presenten sus hijos y les harás vestir las
túnicas.
- Y les
ceñirás con los cintos, a Aarón y a sus hijos, y les
pondrás las mitras; y tendrán el sacerdocio por estatuto
perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos.
- Y
aproximarás el novillo delante de la tienda de asignación, y
Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del
novillo.
- Y
degollarás el novillo ante el Eterno, a la entrada de la tienda de
asignación.
- Y
tomarás de la sangre del novillo y la pondrás sobre los
cuernos del altar con tu dedo, y toda la demás sangre la
derramarás en la base del altar.
- Y
tomarás todo el sebo que cubre las entrañas, y el diafragma
con el lóbulo del hígado, y los dos riñones con el
sebo que está sobre ellos, y lo harás quemar sobre el altar;
- mas la
carne del novillo, con su cuero y su estiércol, los quemarás
en el fuego fuera del campamento; es ofrenda por el pecado.
- Y
tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos
pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.
- Y
degollarás el carnero, y tomarás de su sangre y la
rociarás sobre el altar, alrededor.
- Y al
carnero lo cortarás en pedazos, y lavarás sus
entrañas y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y
sobre su cabeza;
- y
quemarás así todo el carnero en el altar; holocausto es al
Eterno para ser aceptado con, agrado; ofrenda quemada en el fuego es para
el Eterno.
- Y
tomarás el segundo carnero, y Aarón y sus hijos
pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.
- Y
degollarás al carnero, y tomarás de su sangre y la
pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón
y sobre el lóbulo de la oreja derecha de sus hijos, y sobre el dedo
pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho; y
rociarás l
- Y
tomarás de la sangre que está sobre el altar, y del aceite
de la unción, y lo asperjarás sobre Aarón y sobre sus
vestiduras, y sobre sus hijos y sobre las vestiduras de sus hijos
juntamente con él; así serán santificados él y
sus vestiduras y sus hijos
- Y
tomarás del carnero el sebo y la cola grasienta, y el sebo que
cubre las entrañas, y el diafragma con el lóbulo del
hígado, y los dos riñones con el sebo que está sobre
ellos, y la espaldilla derecha, porque es carnero de consagración;
- y un bollo
de pan y una torta de pan de aceite y un hojaldre, del canasto de los
ázimos que estará delante del Eterno;
- y
pondrás el todo sobre las palmas de Aarón y sobre las de sus
hijos, y harás con ellos el rito de la tenufá (movimiento)
ante el Eterno.
- Y los
tomarás de sus manos y los quemaras en el altar junto con el
holocausto, para ser aceptado con agrado por el Eterno; ofrenda quemada en
el fuego es para el Eterno.
- Y
tomarás el pecho del carnero de las consagraciones que es de
Aarón, y harás con él el rito de la tenufá
ante el Eterno; y será porción tuya.
- Y
santificarás el pecho de la ofrenda movida, y la espaldilla de la
ofrenda separada, lo que fue movido y lo que fue separado, del carnero de
las consagraciones que es de Aarón y que es de sus hijos;
- y
serán de Aarón y de sus hijos como porción legal
perpetua, de parte de los hijos de Israel, porque es ofrenda separada; y
continuara siendo ofrenda separada de parte de los hijos de Israel, tomada
de sus sacrificios de paces; ofrenda separada suya al Et
- Y las
vestiduras del santo servicio
que son de Aarón, serán para sus hijos después
de él, para ungirlos y consagrarlos con ellas.
- Por siete
días las vestirá aquel de sus hijos que ha de ser (sumo)
sacerdote en lugar de él, cuando entre en la tienda de
asignación para servir en el Santuario.
- Y
tomarás el carnero de las consagraciones y guisarás su carne
en lugar sagrado.
- Y
Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero y el pan que
estará en el canasto, a la entrada de la tienda de
asignación.
- Y
comerán de aquellas cosas con que fue hecha la expiación al
consagrarlos y al santificarlos, pero ningún extraño (que no
sea de la descendencia de Aarón) ha de comer de ellas, porque son
santas.
- Y si
sobrare algo de aquella carne de las consagraciones o de aquel pan, hasta
la mañana, quemarás a fuego lo que sobrare; no ha de
comerse, porque es santo.
- Y
harás con Aarón y con sus hijos de esta manera, según
todo lo que te he ordenado ; por siete días los consagrarás.
- Y un
novillo cada día ofrecerás como ofrenda por el pecado, para
expiación; y purificarás el altar al hacer la
expiación por el; luego lo ungirás para santificarlo.
- Por siete
días harás la expiación del altar y lo
santificarás, y será el altar cosa santísima; todo el
que tocare el altar será santificado.
Consagración
del Altar
- Y esto es
lo que has de ofrecer sobre el altar: dos corderos de un año cada
día, continuamente;
- un cordero
ofrecerás por la mañana y el otro cordero ofrecerás
al atardecer;
- y con un
cordero ofrecerás la décima parte de una efá de flor
de harina de trigo, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite batido
(de la primera presión); y para libación, la cuarta parte de
un hin de vino.
- Y el
segundo cordero lo ofrecerás al atardecer, y harás con
él conforme a la ofrenda vegetal de la mañana y conforme a
su libación, para ser aceptado con agrado; ofrenda de fuego es para
el Eterno.
- Este
será el holocausto perpetuo durante vuestras generaciones, (el cual
será ofrecido) antes de la entrada de la tienda de
asignación ante el Eterno, donde en tiempo señalado me
encontraré con vosotros, para hablarte allí.
- Y
fijaré este lugar para encontrarme con los hijos de Israel; y
éste será santificado con mi gloria.
- Y Yo
santificaré la tienda de asignación y el altar;
también a Aarón y a sus hijos los santificaré para
que me sirvan como sacerdotes.
- Y Yo
moraré en medio de los hijos de Israel, y seré el Elohim de
ellos;
- y ellos
conocerán que Yo soy el Eterno, su Elohim, que los saqué de
la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos. Yo, el Eterno, su
Elohim
Altar
para Quemar Incienso
- Y
harás un altar para
quemar el incienso; de madera de acacia lo harás.
- De un codo
será su longitud y de un codo su anchura; cuadrado será, y
de dos codos su altura; procedentes de él mismo serán sus
cuernos.
- Y lo cubrirás
de oro puro, así su parte superior como sus costados alrededor y
sus cuernos ; y le harás una orla de oro alrededor.
- Y dos
argollas de oro le harás debajo de su orla; las harás en sus
dos esquinas, en ambos costados suyos; y servirán para pasar por ellas
las varas, a fin de llevarlo con ellas.
- Y
harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro.
- Y lo
colocarás (el altar) delante del velo que está junto al arca
del testimonio, frente al propiciatorio que está sobre el
testimonio, ahí donde Yo me encontraré contigo en tiempo
señalado.
- Y
Aarón quemará sobre él incienso de especias; todas
las mañanas, cuando aderece las lámparas, lo quemará.
- Y al
encender Aarón las lámparas al atardecer, lo quemará;
incienso perpetuo será ante el Eterno, en todas vuestras
generaciones.
- No
ofreceréis sobre él (sobre este altar) incienso
extraño, ni holocausto, ni ofrenda vegetal, ni tampoco
derramaréis libación sobre él.
- Y
Aarón hará expiación sobre los cuernos (de este
altar) una vez al año; con la sangre de la ofrenda por el pecado
del Día de las Expiaciones, una vez cada año, hará
expiación sobre él, durante vuestras generaciones; es cosa
santísima para el Eterno. (
Censos
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Cuando
formes el censo de los hijos de Israel, de aquéllos que han de ser
empadronados, y cada uno pagará el rescate de su vida al Eterno
cuando fueren empadronados, para que no haya en ellos mortandad al
contarlos.
- Esto es lo
que ha de dar todo aquél que fuere incluido entre los empadronados:
la mitad de un siclo, conforme al siclo de santidad -veinte guerá
(monedas) son un siclo-; medio siclo por ofrenda apartada para el Eterno.
- Todo
aquél que fuere incluido entre los empadronados, de edad de
ños en adelante, dará la ofrenda apartada para el Eterno.
- El rico no
aumentará ni el pobre disminuirá de la mitad de un siclo,
para dar la ofrenda apartada para el Eterno a fin de hacer
expiación por vuestras almas.
- Y
tomarás el dinero de la expiación de parte de los hijos de
Israel, y lo emplearás en el servicio de la tienda de
asignación; y servirá a los hijos de Israel como memorial
delante del Eterno, para hacer expiación por vuestras almas.
El
Lavatorio
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Y
harás un lavatorio de cobre con su base de cobre para lavarse, y lo
colocarás entre la tienda de asignación y el altar; y
pondrás agua en él.
- Y
lavarán Aarón y sus hijos en el sus manos y sus pies.
- Siempre
que entren a la tienda de asignación se han de lavar con agua, para
que no mueran, o al llegarse al altar para oficiar, para ofrecer la
ofrenda quemada en el fuego para el Eterno.
- Y se
lavarán sus manos y sus pies, para que no mueran; y les será
esto por estatuto perpetuo a él y a su descendencia en todas sus
generaciones.
Aceite
de Unción
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Y
tú toma para ti de las especias principales: de mirra pura,
quinientos siclos y de cinamomo aromático, la mitad de esto, es
decir, doscientos cincuenta; y de canela aromática, doscientos
cincuenta;
- y de
casia, quinientos siclos, según el siclo de santidad; y de aceite
de oliva, un hin;
- y
harás de esto el aceite de la santa unción; ungüento
mezclado, obra de perfumista; aceite de la unción santa
será.
- Y
ungirás con él la tienda de asignación, y el arca del
testimonio,
- y la mesa
con todos sus utensilios, y el candelabro con sus utensilios, y el altar
del incienso,
- y el altar
del holocausto con todos sus utensilios, y el lavatorio con su base.
- Así
los santificarás, y serán cosas santísimas; todo el
que los tocare será santificado.
- Ungirás
también a Aarón y a sus hijos, y los santificarás
para que me sirvan como sacerdotes.
- Y
hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este aceite de la
unción santa, éste será para Mí por vuestras
generaciones.
- Sobre
carne de un hombre cualquiera no deberá ser untado, ni conforme a
su composición habéis de hacer otro semejante; santo es y lo
tendréis por santo.
- Cualquiera
que compusiere otro semejante o que pusiere de éste sobre persona
extraña (al sacerdocio), será segregado de entre su pueblo.
El
Incienso
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Toma para ti estas especias: estoraque y clavo de
olor y gálbano aromático, y dos especias más, e
incienso puro; de todo en igual cantidad;
- Y
harás de esto incienso,
una mezcla aromática, obra de perfumista, bien mezclada,
pura y santa.
- Y
molerás parte de ella pulverizándola, y pondrás de
ella delante del testimonio, dentro de la tienda de asignación
donde Yo me encontraré contigo en tiempo señalado; cosa
santísima será para vosotros.
- Y conforme
a la composición de esta mezcla aromática que harás,
no habéis de hacer otra alguna para vuestro uso; cosa santa la
considerarás para el Eterno.
- Cualquiera
que hiciere otro semejante para olerlo, será segregado de entre su
pueblo.
Los
Arquitectos
- Y el Eterno
habló a Moisés, diciendo:
- Mira que
Yo he llamado por su nombre (he elegido) a Betzalel, hijo de Urí,
hijo de Jur, de la tribu de Judá.
- Y le he
llenado del espíritu de Elohim en cuanto a sabiduría e
inteligencia y ciencia para toda clase de obra,
- para hacer
proyectos a fin de ejecutar obras en oro y en plata y en cobre;
- y para
tallar y grabar en piedras y engastarlas, y para labrar maderas, y para
trabajar en cualquier clase de obra.
- Y he
aquí que Yo he designado juntamente con él a Aholiav, hijo de
Ajisamaj, de la tribu de Dan; y en el corazón de todo sabio puse
ciencia para que haga todo lo que te tengo ordenado:
- la tienda
de asignación, y el arca del testimonio con el propiciatorio que
estará sobre ella, y todos los utensilios de la tienda,
- y la mesa
con sus utensilios, y el candelabro puro con todos sus utensilios, y el
altar del incienso,
- y el altar
del holocausto con todos sus utensilios, y el lavatorio con su base;
- y las
vestiduras para el oficio, y las vestiduras de santidad de Aarón,
el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para las funciones
sacerdotales;
- y el
aceite de la unción, y la mezcla aromática de especias para
el santuario; conforme a todo lo que te tengo ordenado, lo han de hacer.
El
Shabbat
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- Y
tú hablarás a los hijos de Israel diciendo: Ciertamente
guardaréis mis sábados, porque esto es una señal
entre Mí y vosotros en todas vuestras generaciones, para que
sepáis que Yo soy el Eterno que os santifica.
- Y
guardareis el sábado, porque santidad es para vosotros; el que lo profanare será
muerto ciertamente, pues todo aquél que hiciere trabajo alguno en
él, esa alma será segregada de entre su pueblo.
- Seis
días se trabajará, pero el día séptimo
será sábado de descanso, santidad para el Eterno; todo
aquél que hiciere obra alguna en el día del sábado,
será muerto ciertamente.
- Y los
hijos de Israel guardarán el sábado, observándolo en
todas sus generaciones, por pacto perpetuo.
- Entre
Mí y los hijos de Israel esta es una señal perpetua; porque
en seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra, mas en el
séptimo día descansó y reposó.
El
Becerro de Oro
- Y El dio a
Moisés, al acabar de hablar con él en el monte de Sinay, las
dos tablas del testimonio, tablas de piedra, escritas con el dedo de
Elohim.
El
Becerro de Oro
- Y vio el
pueblo que Moisés tardaba mucho en bajar del monte, y se
reunió el pueblo junto a Aarón, y le dijeron:
Levántate y haz para nosotros Elohimes que vayan delante de
nosotros, porque a este Moisés, el varón que nos hizo subir
de la tierra de Egipto, n
- Y les dijo
Aarón: Quitad los aros que hay en las orejas de vuestras mujeres y
de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.
- Y se
quitó todo el pueblo los aros de oro que tenían en sus
orejas, y (los) trajeron a Aaron.
- Y
él los tomó de sus manos y los fundió en un molde, e
hizo un becerro de fundición; y ellos dijeron: ¡éstos
son tus Elohimes, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto!
- Y viendo
esto Aarón, edificó un altar delante de él (becerro),
e hizo pregonar Aarón diciendo: ¡Fiesta para el Eterno
será mañana!
- Y
madrugaron al día siguiente y ofrecieron holocaustos y presentaron
sacrificios de paces. Y se sentó el pueblo a comer y a beber, y
después se levantaron a jugar (entregarse a la orgía).
La
Respuesta de Moisés
- Y el
Eterno habló a Moisés: ¡Ve, desciende, porque se ha
corrompido tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto!
- Se ha
apartado pronto del camino que Yo les había prescrito; han hecho
para ellos un becerro fundido y se han postrado ante él y le han
ofrecido sacrificios, y han dicho: "¡Estos son tus Elohimes, oh
Israel, que te han hecho subir de la tierra de Egipto! "
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Yo he observado a este pueblo, y he aquí
que es pueblo de dura cerviz.
- Y ahora
déjame para que se encienda mi ira contra ellos, y los
consumiré; y Yo haré de ti una nación grande.
- Y
suplicó Moisés a la faz del Eterno, su Elohim, y dijo:
¿Por qué, oh Eterno, ha de encenderse tu ira contra tu
pueblo, que Tú sacaste de la tierra de Egipto con gran fortaleza y
con poder fuerte?
- ¿Por
qué han de hablar los egipcios diciendo: "Con mala
intención los sacó para matarlos en las montañas, y
para destruirlos de sobre la faz de la tierra?" ¡Vuelve del
furor de tu ira, y arrepiéntete de este mal pensamiento contra tu
pueblo!
- Acuérdate
de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a quienes por Ti mismo
juraste, y les dijiste: "Multiplicaré vuestra descendencia
como las estrellas del cielo; y toda esta tierra que Yo dije, la
daré a vuestra descendencia, y ellos la heredarán
- Y se
arrepintió el Eterno del mal que había dicho que
haría a su pueblo.
Los
Descendientes de Moisés
- Y
Moisés se volvió y bajó del monte, con las dos tablas
del testimonio en su mano; tablas escritas por ambos lados; de la una y de
la otra parte estaban escritas.
- Y las
tablas eran obra de Elohim, y la escritura era escritura de Elohim,
grabada sobre las tablas.
- Y ayo
Josué (Yehoshúa) la voz del pueblo que gritaba, y dijo a
Moisés: ¡Voz de guerra hay en el campamento!
- Y dijo: No
son gritos de vencedores, ni son gritos de vencidos, voz de
aflicción oigo yo.
- Y
sucedió que cuando se acercó al campamento y vio el becerro
y las danzas, se encendió la ira de Moisés y arrojó
de sus manos las tablas, y las quebró al pie del monte.
- Y
tomó el becerro que habían hecho y lo quemó en fuego
y lo molió hasta reducirlo a polvo, el cual esparció sobre
la superficie de las aguas, e hizo que los hijos de Israel las bebiesen.
- Y dijo
Moisés a Aarón: ¿Qué te hizo este pueblo para
que hayas traído sobre él tan gran pecado?
- Y dijo
Aarón: No se encienda la ira de mi señor; tú conoces
a este pueblo y sabes que es propenso al mal.
- Y ellos me
dijeron: ¿Haznos Elohimes que vayan delante de nosotros; que en
cuanto a este Moisés, el varón que nos hizo subir de la
tierra de Egipto, no sabemos qué se haya hecho de él".
- Y yo les
dije: "¿Quién tiene oro? "Y ellos se lo quitaron y
me lo dieron, y yo lo arrojé en el fuego y salió este
becerro.
- Y vio
Moisés que la falta del pueblo estaba descubierta, pues la
había descubierto Aarón para servir de infamia entre sus
contrarios.
- Y se puso
Moisés a la entrada del campamento, y dijo: ¡Quien tema al
Eterno, venga conmigo! Y se le reunieron todos los hijos de Leví.
- Y les
dijo: Así dijo el Eterno, Elohim de Israel: "Poned cada cual
su espada sobre su muslo y pasad, y volved a pasar de puerta en puerta por
entre el campamento y matad, aunque sea cada uno a su hermano, y cada uno
a su compañero, y cada uno a su pariente.
- Y lo
hicieron así los hijos de Leví conforme al dicho de
Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil
hombres.
- Y dijo
Moisés: Consagraos hoy al Eterno, cada uno por su mismo hijo, y por
su hermano, para que El os dé hoy su bendición.
- Y
aconteció al día siguiente, que dijo Moisés al
pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado. í' ahora
pues, yo subiré a donde está el Eterno; quizá
podré conseguir la expiación por vuestro pecado.
- Y
volvió Moisés al Eterno y dijo: Te ruego: Pecó este
pueblo gran pecado, e hizo para sí Elohimes de oro.
- Y ahora,
si perdonares su pecado (está bien), mas si no, bórrame a
mí, te lo ruego, de tu libro que has escrito.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Al que haya pecado contra Mí, a ése
borraré de mi libro.
- Y ahora
ve, conduce al pueblo al lugar del que te dije: "he aquí que
el ángel del Eterno irá ante ti"; mas en el día
de mi visitación, les castigaré por una parte de este
pecado.
- E
hirió el Eterno al pueblo por lo que habían hecho con el
becerro que hizo Aarón.
Moisés
y el Decreto
- Y
habló el Eterno a Moisés: Anda, sube de aquí,
tú y el pueblo que hiciste subir de la tierra de Egipto, a la
tierra que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: "A tu
descendencia se la daré".
- Y
enviaré delante de ti a un ángel, y desterraré al cananeo,
al emoreo y al hiteo, al perizeo, al hiveo y al yevuseo;
- (él
os llevará) a la tierra que mana leche y miel, ya que no
subiré en medio de ti porque eres un pueblo de dura cerviz, no sea
que Yo te consuma en el camino.
- Y cuando
el pueblo oyó esta mala nueva hizo duelo, y ninguno se puso su
ornamento sobre sí.
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Di a los hijos de Israel: "Vosotros sois un
pueblo de dura cerviz; si por un momento subiese en medio de ti, te
consumiría". Y ahora pues, despójate de tu ornamento,
pues Yo sé lo que he de hacerte a ti.
- Y los
hijos de Israel se despojaron de sus ornamentos desde el monte de Horev.
- Y
Moisés tomo la tienda y la plantó fuera del campamento,
lejos del campamento, y la llamó tienda de asignación, y
sucedía que todo aquél que requería al Eterno,
salía a la tienda de asignación que estaba fuera del
campamento.
- Y era
costumbre, siempre que salía Moisés hacia la tienda, que se
levantara todo el pueblo y estuviera en pie cada cual a la entrada de su
tienda, y seguían todos con la vista a Moisés hasta que
entraba en la tienda.
- Y
sucedía que cuando entraba Moisés en la tienda, bajaba la
columna de nube y permanecía a la entrada de la tienda, mientras
(el Eterno) hablaba con Moisés.
- Y todo el
pueblo veía la columna de nube permanecer a la entrada de la
tienda. Y se levantaba todo el pueblo, cada uno a la puerta de su tienda,
y se postraba.
- Y el
Eterno hablaba con Moisés cara a cara, como suele hablar un hombre
a su compañero. Y se volvía (Moisés) al campamento;
mas el joven Josué, su ayudante, hijo de Nun, era un muchacho que
nunca se apartaba de en medio de la tienda.
Súplica
de Moisés
- Y dijo
Moisés al Eterno: Mira, Tú me dices "haz subir a este
pueblo", y no me has hecho saber quién es aquél que
enviarás conmigo, y con todo me has dicho: "Te he conocido y
también has hallado gracia a mis ojos".
- Ahora
pues, si es así que he hallado gracia a tus ojos, te ruego me hagas
conocer tus caminos y sabré de Ti la recompensa de los que hallan
gracia a tus ojos; y considera que esta nación es pueblo tuyo.
- Y El
respondió: Yo en persona (te) acompañare y te daré
descanso.
- Y
él le respondió: Si no vas a andar con nosotros
personalmente, no nos hagas subir de aquí;
- pues
¿en qué se conocerá que he hallado gracia a tus ojos,
yo y tu pueblo? Ciertamente en andar Tú con nosotros, y así
seremos distinguidos, yo y tu pueblo, más que todos los pueblos que
se hallan sobre la superficie de la tierra.
La
Gloria Divina
- Y dijo el
Eterno a Moisés: Yo haré también esto que has
hablado, puesto que tú has hallado gracia a mis ojos y Yo te he
conocido por tu nombre.
- Y dijo
(Moisés): Te ruego, muéstrame tu gloria.
- Y El dijo:
Yo haré que pase toda mi bondad ante tu vista, y proclamaré
el nombre del Eterno delante de ti (para enseñarte cómo
implorar mi piedad), y haré merced a quien Yo haga merced, y
usaré de misericordia con quien Yo use de misericordia.
- Y dijo
(además): Tú no podrás ver mi rostro, porque el
hombre no puede verme y vivir.
- Y dijo el
Eterno: He aquí un lugar junto a Mí, y allí te pondrás
de pie sobre la peña;
- y
sucederá que mientras va pasando mi gloria, Yo te pondré en
la hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que
Yo pase.
- Luego
apartaré mi mano para que veas mis espaldas, mas mi rostro no
será visto.
El
Shabbat
- Y
Moisés reunió a toda la congregación de los hijos de
Israel y les dijo: Estas son las cosas que el Eterno ordenó hacer:
- seis
días se hará trabajo, mas el día séptimo
será para vosotros santo, sábado de descanso en honor del
Eterno; todo aquél que hiciere en él obra alguna,
será muerto.
- No
encenderéis fuego en
todas vuestras moradas en el día del sábado.
Materiales
para el Tabernáculo
- Y
Moisés habló a toda la congregación de los hijos de
Israel diciendo: Esto es lo que ha ordenado el Eterno, diciendo:
- Tomad de
vosotros una ofrenda separada para el Eterno; todo donador de
corazón traerá la ofrenda separada para el Eterno: oro y
plata y cobre,
- y tejido
de lana azul celeste y púrpura y carmesí, y lino, y pelo de
cabra;
- y pieles
de carnero teñidas de rojo, y pieles de tájash, y maderas de
acacia;
- y aceite
para el alumbrado, y especias para el aceite de la unción y para el
incienso compuesto de especias;
- y piedras
de ónix y piedras de engaste para el efod y para el pectoral.
- Y todos
los sabios de corazón de entre vosotros vendrán, y ellos
harán todo cuanto ha ordenado el Eterno:
- el
tabernáculo, su tienda y su cubierta, sus corchetes y sus tablones,
sus travesaños, sus columnas y sus basas;
- el arca y
sus varas, el propiciatorio y el velo de la cortina,
- la mesa y
sus varas y todos sus utensilios, y el pan de la proposición;
- y el
candelabro para el alumbrado y
sus utensilios ; y sus lámparas y el aceite del alumbrado;
- y el altar
del incienso y sus varas; y el aceite de la unción y el incienso de
especias; y la cortina de la entrada para la entrada del
Tabernáculo;
- y el altar
del holocausto y el enrejado de cobre que tiene, sus varas y todos sus
utensilios; el lavatorio y su base;
- las
cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, y la cortina de la entrada
del atrio;
- las
estacas del Tabernáculo y las estacas del atrio y sus cuerdas;
- las
vestiduras para el oficio destinadas a hacer el servicio en el santuario,
que son las vestiduras santas para Aarón, el (sumo) sacerdote, y
las vestiduras de sus hijos para las funciones sacerdotales.
- Y
salió toda la congregación de los hijos de Israel de la
presencia de Moisés.
- Y vino
toda persona a quien su corazón le impulsó, y todo
aquél cuyo espíritu le movió a generosidad, trayendo
la ofrenda del Eterno para la obra de la tienda de asignación y
para todo su servicio, y para las vestiduras de santidad.
- Y vinieron
así hombres como mujeres, todo donador de corazón, y trajeron pulseras y aros y
anillos y cinturones de castidad y todo objeto de oro; y también
todo hombre que separó, por medio del rito de la tenufá, una
ofrenda de oro para el Eter
- Y toda
persona en cuyo poder se hallaron tejidos de lana azul celeste y
púrpura y carmesí, y lino y pelo de cabra, pieles de carnero
teñidas de rojo y pieles de tájash, los trajeron.
- Todos los
que querían presentar ofrenda de plata y de cobre, trajeron la
ofrenda para el Eterno. Y todo hombre en cuyo poder se hallaban maderas de
acacia para toda la obra del servicio, las trajo.
- Y toda mujer
sabia de corazón hiló con sus manos y trajo lo que
había hilado, el tejido de lana azul celeste y la púrpura y
el carmesí y el lino.
- Y todas
las mujeres cuyo corazón estaba elevado por la sabiduría,
hilaron el pelo de cabra.
- Y los
príncipes trajeron las piedras de ónix y las piedras de
engaste para el efod y para el pectoral;
- y las
especias, y el aceite para el alumbrado y el aceite para la unción,
y para el incienso de especias.
- Todo
hombre y mujer de los hijos de Israel cuyo corazón les
impulsó a traer (ofrenda para toda la obra que ordenó el
Eterno hacer por intermedio de Moisés, trajeron ofrenda para el
Eterno.
Selección
de Arquitectos
- Y dijo
Moisés a los hijos de Israel: Ved que el Eterno ha llamado por su
nombre a Betzalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de
Judá,
- y le ha
llenado del espíritu de Elohim en lo relativo a sabiduría e
inteligencia y ciencia, y para toda obra;
- y para
inventar creaciones y enseñarlas a los artífices para que
trabajen en oro y en plata y en cobre,
- y en labrar
piedras para engastes, y para tallar maderas; para trabajar en toda suerte
de obra ingeniosa.
- Y ha
puesto en su corazón capacidad para enseñar, tanto en el de
él como en el de Aholiav, hijo de Ajisamaj, de la tribu de Dan,
- a los
cuales El ha llenado de sabiduría de corazón para hacer toda
suerte de obras de maestro, de artista y de bordador en tejido de lana
azul celeste y púrpura y carmesí, y en lino, y en
teneduría, y les convirtió en realizadores de toda obra para
que hi
Selección
de Arquitectos
- Y
harán (la obra) Betzalel y Aholiav y todo hombre sabio de
corazón a quien dio el Eterno sabiduría e inteligencia para
hacer toda clase de obra para el servicio del Santuario; todo lo que
ordenó el Eterno.
- Y
llamó Moisés a Betzalel y a Aholiav y a todo hombre sabio de
corazón a quien dio el Eterno sabiduría en su
corazón, a todo aquél a quien su corazón le
impulsó para que se llegase a la obra para hacerla;
- y ellos
tomaron de delante de Moisés todas las ofrendas que los hijos de
Israel habían traído para la obra del servicio del
Santuario, a fin de hacerla; y mientras tanto, seguían
trayéndole ofrendas voluntarias cada mañana.
- Y todos
los sabios que hacían toda la obra del Santuario, dejaron cada cual
la labor que estaban haciendo
- y hablaron
a Moisés, diciendo: El pueblo trae más de lo necesario para
el servicio de la obra que ordenó hacer el Eterno.
- Y
Moisés dio orden e hicieron correr una voz por el campamento,
diciendo: "Ni hombre ni mujer prepare mas material para las ofrendas
del Santuario"; de manera que el pueblo cesó de traer
más,
- pues ya
había material suficiente para hacer toda la obra, y aún
sobraba.
Construcción
del Tabernáculo
- Y todos
los hombres sabios de corazón de entre los que hacían la
obra, hicieron el Tabernáculo de diez cortinas, las cuales hicieron
de lino torcido y tejido de lana azul celeste y púrpura y
carmesí; con querubines y obra de artista las hicieron.
- La
longitud de cada cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cada
cortina de cuatro codos; una misma medida tenían todas las
cortinas.
- Y
unió cinco de las cortinas entre sí, y las otras cinco
cortinas también las unió una con otra.
- E hizo
presillas de color azul celeste sobre el borde de una cortina, donde
termina el primer conjunto; así hizo sobre el borde de la cortina
que termina el segundo conjunto.
- Cincuenta
presillas hizo en la primera cortina, y cincuenta presillas hizo en el
extremo de la cortina del segundo conjunto; las presillas estaban
contrapuestas unas a otras.
- E hizo
cincuenta corchetes de oro, y unió las cortinas la una con la otra
por medio de los corchetes, de modo que el Tabernáculo vino a ser
un todo.
Fabricación
de la Tienda
- E hizo
cortinas de pelo de cabras para el Tabernáculo; once cortinas hizo
para esto.
- La
longitud de una cortina era de treinta codos, y de cuatro codos la anchura
de la cortina; una misma medida tenían las once cortinas.
- Y
unió cinco de las cortinas aparte, y seis de las cortinas aparte.
- E hizo
cincuenta presillas sobre el borde de la cortina, en el extremo del primer
conjunto; y cincuenta presillas hizo sobre el borde de la cortina del
segundo conjunto.
- E hizo
cincuenta corchetes de cobre para unir la tienda, para que fuese un todo.
- E hizo
para la tienda una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo:,
y otra cubierta hecha de pieles de tajash por encima de ésta.
Construcción
de los Tablones
- E hizo
para el Tabernáculo tablones de madera de acacia, para ser
colocados verticalmente;
- de diez
codos era la longitud de un tablón, y de codo y medio la anchura
del tablón.
- Dos
espigas tenía cada tablón yuxtapuestas entre sí:
así hizo con todos los tablones del Tabernáculo.
- E hizo los
tablones para el Tabernáculo (de esta manera): veinte tablones para
el costado meridional, hacia el sur;
- e hizo
cuarenta basas de plata para debajo de los veinte tablones; dos basas
debajo de un tablón, correspondientes a sus dos espigas; y dos
basas debajo de otro tablón, correspondientes a sus dos espigas.
- Y para el
segundo costado del Tabernáculo, hacia el lado del norte, hizo
otros veinte tablones,
- con sus
cuarenta basas de plata; dos basas para debajo de un tablón y dos
basas para debajo de otro tablón.
- Y para la
parte posterior del Tabernáculo, hacia el occidente, hizo seis
tablones,
- y otros
dos tablones hizo para las esquinas del Tabernáculo en la parte
posterior,
- os cuales
estaban unidos por la parte de abro, y estaban del mismo modo unidos por
arriba, por medio de una argolla; así hizo con los dos en las dos
extremidades,
- de manera
que eran ocho los tablones, con sus basas de plata; dieciséis
basas, dos basas debajo de cada tablón.
- E hizo
travesaños de madera de acacia; cinco para los tablones de un
costado del Tabernáculo,
- y cinco
travesaños para los tablones del otro costado del
Tabernáculo, y cinco travesaños para los tablones del
Tabernáculo en la parte posterior, hacia el occidente.
- E hizo que
el travesaño de en medio pasase por el centro de los tablones, de
un extremo hacia el otro.
- y
cubrió los tablones de oro, e hizo sus argollas de oro, por donde
habían de pasar los travesaños, y cubrió los
travesaños de oro.
- E hizo el
velo de tejido de lana azul celeste y púrpura y carmesí, y
de lino torcido; de labor de artista lo hizo, con querubines.
- E hizo
para el mismo cuatro columnas de acacia, y las cubrió de oro, sus
capiteles eran también de oro; y fundió para ellas cuatro
basas de plata.
- E hizo una
cortina para la entrada de la tienda, tejida de lana azul celeste y
púrpura y carmesí, y de lino torcido, obra de bordador ;
- e hizo sus
cinco columnas y sus capiteles, y revistió sus capiteles y sus
molduras de oro, y sus cinco basas las hizo de cobre.
Construcción
del Arca
- E hizo
Betzalel el arca de madera de
acacia; de dos codos y medio era su longitud, y de codo y medio su
anchura, y de codo y medio su altura.
- Y la
cubrió de oro puro por dentro y por fuera, e hizo para ella una
orla de oro alrededor.
- Y
fundió para ella cuatro argollas de oro para colocarlas a sus
cuatro esquinas: dos argollas a un costado y dos argollas al otro costado.
- E hizo
varas de madera de acacia y las cubrió de oro.
- Y
pasó las varas por las argollas a los costados del arca, para
llevar el arca.
- E hizo un
propiciatorio de oro puro; de dos codos y medio era su longitud, y de codo
y medio su anchura.
- E hizo dos
querubines de oro; labrados a martillo y de una sola pieza los hizo, a los
dos extremos del propiciatorio;
- un
querubín por este extremo y el otro querubín por aquel
extremo; procedentes del propiciatorio mismo hizo los querubines, a los
dos extremos de él.
- Y estaban
los querubines con las alas extendidas hacia arriba, cubriendo con sus
alas el propiciatorio y teniendo sus caras vueltas la una a la otra; hacia
el propiciatorio estaban dirigidas las caras de los querubines.
Elaboración
de la Mesa
- E hizo la
mesa de madera de acacia; de dos codos era la longitud de ella, y de un
codo su anchura, y de codo y medio su altura.
- Y la
cubrió de oro puro; y le hizo una orla de oro alrededor;
- y le hizo
una moldura alrededor del ancho de un puño; e hizo al borde una orla
de oro alrededor de su moldura.
- Y
fundió para ella cuatro argollas de oro, y puso las argollas en las
cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro pies.
- Frente al
borde estaban las argollas por donde habían de pasar las varas a
fin de llevar la mesa.
- E hizo de
madera de acacia las varas para llevar la mesa, y las cubría de
oro.
- E hizo de
oro puro los utensilios que habían de estar sobre la mesa; sus
moldes y sus recipientes (para el incienso puro), y sus medias
cañitas de separación, y sus soportes que han, de servir de
techo para ellos (los panes); todo de oro puro.
Construcción
de la Lámpara
- E hizo el
candelabro de oro puro; labrado a martillo de una sola pieza hizo el
candelabro; su base y su tronco, sus copas y sus manzanitas y sus flores
procedían de él mismo.
- Y
tenía seis brazos que salían (del tronco), de sus dos lados;
tres brazos del candelabro de un lado de él y tres brazos del
candelabro del otro lado de él.
- Tres copas
en forma de flores de almendro en un brazo, cada una con una manzanita y
una flor; y tres copas en forma de flores de almendro en el otro brazo,
con una manzanita y una flor; así hizo en los seis brazos que
salían del candelabro.
- Y en (el
tronco) del candelabro había cuatro copas sucesivas en forma de
flores de almendro, con sus manzanitas y sus flores;
- de manera
que había una manzanita debajo de dos de los brazos que
salían del tronco, y una manzanita deba]o de los otros dos brazos
que salían de él, y una manzanita debajo de los dos brazos
restantes que salían de él; así eran los seis brazos
que salían
- Sus
manzanitas y sus brazos procedían del mismo; todo ello era una
pieza labrada a martillo, de oro puro.
- E hizo sus
siete lámparas, y sus despabiladeras, y sus palitas (para la
ceniza), de oro puro.
- De un
talento de oro puro lo hizo, con todos sus utensilios.
Fabricación
del Altar de los Inciensos
- E hizo de
madera de acacia el altar del incienso; de un codo era su longitud y de un
codo su anchura, cuadrado era; y de dos codos su altura. Procedentes del
mismo eran sus cuernos.
- Y lo
cubrió de oro puro, así su parte superior como sus lados
alrededor y sus cuernos; e hizo para él una orla de oro alrededor.
- Y dos
argollas de oro le hizo por debajo de la orla, en sus dos esquinas, en
ambos costados, por donde habían de pasar las varas a fin de
llevarlo con ellas.
- E hizo las
varas de madera de acacia, y las cubrió de oro.
- E hizo el
aceite santo de la unción, y el incienso puro de especias,
según obra de perfumista.
Construcción
del Altar para Sacrificios
- E hizo de
madera de acacia el altar del holocausto; de cinco codos era su longitud
de cinco codos su anchura, cuadrado; y de tres codos su altura.
- He hizo
los cuernos de éste en sus cuatro esquinas; procedentes de
él mismo eran los cuernos, y lo cubrió de cobre.
- E hizo
todos los utensilios del altar: los recipientes (para la ceniza) y las
palas para retirar las cenizas y los tazones, los garfios y los braseros;
todos sus utensilios los hizo de cobre.
- E hizo
para el altar un enrejado de cobre, hecho a manera de red, debajo del
cerco del altar, por el lado de abajo, el cual llegaba hasta la mitad del
altar.
- Y
fundió cuatro argollas para los cuatro extremos del enrejado de
cobre, por donde habían de pasar las varas.
- E hizo las
varas de madera de acacia y las cubrió de cobre.
- Y
pasó las varas por las argollas, a los costados del altar, para
llevarlo con ellas; hueco y de tablas lo hizo.
Construcción
del Lavatorio
- E hizo el
lavatorio de cobre, con su
base de cobre, fabricándola con los espejos de las mujeres que se
congregaban a la entrada de la tienda de asignación.
Construcción
del Atrio
- E hizo el
atrio; por el costado meridional, hacia el sur, hizo para el atrio
cortinas de lino torcido, de cien codos;
- sus
columnas eran veinte y sus basas veinte, de cobre; mas los capiteles de
las columnas y sus molduras eran de plata.
- Y por el
costado del norte, cien codos; sus columnas eran veinte y sus basas
veinte, de cobre; mas los capiteles de las columnas y sus molduras eran de
plata.
- Y del lado
oeste, cortinas de cincuenta codos; sus columnas eran diez y diez sus
basas; los capiteles de las columnas y sus molduras eran de plata.
- Y del lado
este, hacia donde nace el sol, había (cortinas de) cincuenta codos.
- Había
cortinas de quince codos para el primer lado (de la entrada); sus columnas
eran tres, y tres sus basas.
- De igual
manera para el segundo lado; de esta y de aquella parte de la entrada del
atrio había cortinas de quince codos; sus columnas eran tres, y sus
basas, tres.
- Todas las
cortinas del atrio a la redonda eran de lino torcido;
- y las
basas para las columnas eran de cobre, mas los capiteles de las columnas y
sus molduras, de plata; también el revestimiento de la parte
superior era de plata, y las molduras de todas las columnas del atrio eran
de plata.
- Y la
cortina de la entrada del atrio era obra de bordador, y estaba hecha de
tejido de lana azul celeste y púrpura y carmesí, y de lino
torcido; y era de veinte codos su longitud, y su altura correspondiente a
su anchura, era de cinco codos, lo mismo que
-
- Sus
columnas eran cuatro y sus basas cuatro, de cobre; mas sus capiteles eran
de plata; también el revestimiento de la parte superior y sus
molduras eran de plata.
- Y todas
las estacas del Tabernáculo y del atrio alrededor, eran de cobre.
Inventario
- Estas son
las cuentas (de las cosas) del Tabernáculo, del Tabernáculo
del Testimonio, que fueron enumeradas por orden de Moisés para el
servicio de los levitas, bajo la dirección de Itamar, hijo de
Aarón, el (sumo) sacerdote.
- Y
Betzalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá,
hizo todo cuanto el Eterno había ordenado a Moisés.
- Y con
él estaba Aholiav, hijo de Ajisamaj, de la tribu de Dan; maestro y
artista y bordador en tejido de lana azul celeste, y en púrpura y
en carmesí, y en lino.
Los
Materiales
- Todo el
oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario, es decir, el oro
de la ofrenda, fue de veintinueve talentos y setecientos treinta siclos,
según el siclo del santuario.
- Y la plata
de los de la congregación que fueron empadronados, fue cien
talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo
del santuario,
- a
razón de un beca por cabeza, es decir, la mitad de un siclo
según el siclo del santuario por cada uno entre los empadronados,
de edad de veinte años para arriba, de los seiscientos tres mil
quinientos cincuenta.
- Y
sirvieron los talentos de plata para fundir las basas del santuario y las
basas del velo, es decir, cien basas de los cien talentos, un talento para
cada basa.
- Y de los
mil setecientos setenta y cinco siclos, hizo capiteles para las columnas,
y revistió sus partes superiores y las proveyó de cornisas.
- Y el cobre
de la ofrenda fue de setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos;
- e hizo con
ellos las basas para la entrada de la tienda de asignación, y el
altar de cobre, y el enrejado de cobre que tenía, con todos los
utensilios del altar;
- y las
basas del atrio alrededor, y las basas para la entrada del atrio, y todas
las estacas del Tabernáculo, y todas las estacas del atrio,
alrededor.
Los
Materiales
- Y del
tejido de lana azul celeste, y de púrpura y de carmesí,
hicieron las vestiduras destinadas para el servicio del Santuario, e
hicieron con ellas las vestiduras santas de Aarón, como
había ordenado el Eterno a Moisés.
Fabricación
del Efod
- E hizo el
efod de oro, de tejido de lana azul celeste y púrpura y
carmesí, y de lino torcido.
- Extendieron
las láminas de oro y las cortaron en hilos para entretejerlos con
el hilo azul celeste y púrpura y carmesí, y el lino torcido,
obra de artista.
- Le
hicieron (al efod) hombreras que lo unían; de sus dos partes fue
unido.
- Y el cinto
de adorno que llevaba sobre él formaba con él una sola
pieza, y era de labor semejante: de oro, tejido de lana azul celeste y
púrpura y carmesí, y lino torcido; como había
ordenado el Eterno a Moisés.
Preparación
del Onix
- E hicieron
las piedras de ónix rodeadas de engastes de oro, grabadas con
grabados como de sello, conforme a los nombres de los hijos de Israel;
- y las puso
sobre las hombreras del efod, por piedras de recuerdo a favor de los hijos
de Israel; como había ordenado el Eterno a Moisés.
Fabricación
del Pectoral
- E hizo el
pectoral, obra de artista, al estilo de la obra del efod: de oro, de
tejido de lana azul celeste y púrpura y carmesí, y de lino
torcido.
- Era
cuadrado, y doblado hicieron el pectoral; de un palmo era su longitud y de
un palmo su anchura estando doblado.
- Y
engastaron en él cuatro hileras de piedras. En la primera hilera:
un rubí, un topacio y una esmeralda; esta fue la hilera primera.
- Y la
hilera segunda: un carbunclo, un zafiro y un diamante.
- T la
hilera tercera: un ópalos un ágata y una amatista.
- Y la
hilera cuarta: un crisólito, un ónix y un jaspe; cercadas
todas y guarnecidas de oro en sus engastes.
- Y las
piedras eran doce, conforme a los nombres de los hijos de Israel,
según los nombres de ellos, con grabados como de sello cada una,
según su nombre correspondiente, para las doce tribus.
- E hicieron
sobre el pectoral cadenillas de terminación de oro puro, a manera
de trenzado.
- E hicieron
dos engastes de oro y dos argollas de oro; y fijaron las dos argollas en
los dos extremos (superiores) del pectoral.
- Las dos
cadenillas de oro las pasaron por las dos argollas a los extremos del
pectoral,
- y los
otros dos extremos de las dos cadenillas ligaron a los dos engastes, los
cuales fijaron sobre las hombreras del efod por su parte delantera.
- E hicieron
otras dos argollas de oro, que pusieron en los dos extremos (inferiores)
del pectoral, sobre el borde que está hacia el revés del
efod, por el lado de adentro.
- E hicieron
dos argollas de oro que fijaron sobre las dos hombreras del efod hacia
abajo, por su parte delantera, frente a su enlace, por encima del cinto de
adorno del efod.
- Y juntaron
el pectoral por medio de sus argollas a las argollas del efod, con un
cordón azul celeste, para que permaneciese sobre el cinto de adorno
del efod, y para que no se separase el pectoral del efod, como
había ordenado el Eterno a Moisés.
Elaboración
del Manto
- E hizo el
manto del efod, obra de tejedor, todo tejido de lana azul celeste;
- y la
abertura del manto estaba doblada por dentro como el cuello de malla de un
corselete, con un ribete alrededor de la abertura para que no se rompiese.
- E hicieron
sobre el borde inferior del manto granadas de tejido de lana azul celeste
y púrpura y carmesí, y lino torcido.
- E hicieron
campanillas de oro puro, y colocaron las campanillas entre las granadas,
sobre el borde inferior del manto a la redonda, entre las granadas;
- una
campanilla y una granada, una campanilla y una granada sobre el borde
inferior del manto alrededor, para el servicio; como había ordenado
el Eterno a Moisés.
Fabricación
de los Otros Atuendos
- E hicieron
las túnicas de lino, obra de tejedor, para Aarón y sus hijos.
- Y la mitra
de lino, y los adornos de las tiaras, de lino, y los calzones de lino,
hechos de lino torcido;
- y el
cinturón, de lino torcido, tejido de lana azul celeste y
púrpura y carmesí, obra de bordador; como había
ordenado el Eterno a Moisés.
La
Diadema
- E hicieron
la diadema como corona santa, de oro puro, e inscribieron en ella un
rótulo con grabados como de sello: "Santidad al Eterno".
- Y fijaron
en ella un cordón de lana azul celeste para asegurarla sobre la
mitra por la parte de arriba, como había ordenado el Eterno a
Moisés.
Culminación
del Tabernáculo
- Así
fue acabada toda la obra del Tabernáculo de la tienda de
asignación, e hicieron los hijos de Israel conforme a todo lo que
ordenó el Eterno a Moisés; así lo hicieron.
Aprobación
de Moisés
- Y trajeron
a Moisés el Tabernáculo, la tienda y todos sus utensilios:
sus corchetes y sus tablones, sus travesaños y sus columnas y sus
basas;
- y la
cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y la cubierta de
pieles de tájash; y el velo de la cortina;
- el arca del
testimonio y sus varas, y el propiciatorio;
- la mesa
con todos sus utensilios, y el pan de la proposición;
- el
candelabro (de oro) puro y sus lámparas, las lámparas
dispuestas en su orden, y todos sus utensilios, y el aceite del alumbrado;
- y el altar
de oro, y el aceite de la unción, p el incienso de especias, y la
cortina para la entrada de la tienda;
- el altar
de cobre y el enrejado de cobre que tenía, sus varas y todos sus
utensilios; el lavatorio con su base;
- las
cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, y la cortina para la entrada
del atrio; sus cuerdas y sus estacas; y todos los utensilios para el
servicio del Tabernáculo, para la tienda de asignación;
- las
vestiduras litúrgicas para el servicio del Santuario, que son las
vestiduras santas para Aarón, el (sumo) sacerdote, y las vestiduras
de sus hijos para ejercer el sacerdocio.
- Conforme a
todo lo que había ordenado el Eterno a Moisés, así
hicieron los hijos de Israel toda la obra.
- Y vio
Moisés toda la obra, y he aquí que la hicieron; como había
ordenado el Eterno, así la habían hecho; y los bendijo
Moisés.
Órdenes
para Erigir el Tabernáculo
- Y
habló el Eterno a Moisés, diciendo:
- En el mes
primero (Nisán), a primero del mes, erigirás el
Tabernáculo de la tienda de asignación.
- Y
pondrás allí el arca del testimonio, y protegerás el
arca con el velo.
- Y
traerás la mesa, y pondrás en orden (los panes); y
traerás el candelabro y encenderás sus lámparas;
- y
pondrás el altar de oro para el incienso enfrente del arca del
testimonio; y pondrás la cortina a la entrada del
Tabernáculo.
- Y
pondrás el altar del holocausto delante de la entrada del
Tabernáculo de la tienda de asignación.
- Y
pondrás el lavatorio entre la tienda de asignación y el
altar, y pondrás ahí agua.
- Y
pondrás el atrio alrededor (del Tabernáculo), y
colocarás la cortina a la entrada del atrio.
- Y
tomarás el aceite de la unción y ungirás el
Tabernáculo y todo lo que hay en él; así lo
santificarás con todos sus utensilios, y será santo.
- Y
ungirás el altar del holocausto con todos sus utensilios;
así santificaras el altar, para que sea el altar cosa
santísima.
- Y
ungirás el lavatorio y su base; así los santificarás.
- Y
harás que se aproximen Aarón y sus hijos a la entrada de la
tienda de asignación, y los sumergirás en agua.
- Y
vestirás a Aarón con las vestimentas santas, y lo
ungirás y lo santificarás, para que me sirva como sacerdote.
- Y
harás que se aproximen sus hijos, y los vestirás con
túnicas,
- y los
ungirás como ungiste a su padre, para que me sirvan como
sacerdotes; así ha de hacerse, para que su unción les sea
por señal de un sacerdocio perdurable durante todas sus
generaciones.
- Y lo hizo
así Moisés, conforme a todo lo que el Eterno le había
ordenado; así lo hizo.
Erección
del Tabernáculo
- Y
sucedió pues en el mes primero del segundo año, a primero
del mes, que fue erigido el Tabernáculo.
- Y
Moisés erigió el Tabernáculo, y colocó sus
basas, y puso sus tablones, y metió sus travesaños, y
levantó sus columnas.
- Y
extendió la tienda por encima del Tabernáculo, y puso la
cubierta de la tienda encima de ésta, por la parte de arriba, como
había ordenado el Eterno a Moisés.
Colocación
del Arca
- Y
tomó el testimonio y lo puso dentro del arca, y puso las varas al
arca, y colocó el propiciatorio encima del arca, por la parte de
arriba.
- Y
metió el arca dentro del Tabernáculo, y puso el velo de la
cortina, y cubrió el arca del testimonio; como había
ordenado el Eterno a Moisés.
Colocación
de la Mesa
- Y
colocó la mesa dentro de la tienda de asignación, al costado
norte del Tabernáculo, fuera del velo.
- Y puso en
orden sobre ella los panes delante del Eterno, como había ordenado
el Eterno a Moisés.
Instalación
de la Lámpara
- Y puso el
candelabro dentro de la tienda de asignación, frente a la mesa, al
costado sur del Tabernáculo,
- y
encendió las lámparas delante del Eterno; como había
ordenado el Eterno a Moisés.
Instalación
del Altar de Inciensos
- Y puso el
altar de oro dentro de la tienda de asignación, delante del velo,
- y
quemó sobre él incienso de especias; como había
ordenado el Eterno a Moisés.
El Velo
y el Arca
- Y puso la
cortina de la entrada del Tabernáculo
- Y el altar
del holocausto lo puso a la entrada del Tabernáculo de la tienda de
asignación; y ofreció sobre él el holocausto y la
ofrenda vegetal; como había ordenado el Eterno a Moisés.
Colocación
del Lavatorio
- Y puso el
lavatorio entre la tienda de asignación y el altar, y puso
allí agua para lavarse.
- Y se
lavaron en el, Moisés y Aarón y los hijos de éste,
sus manos y sus pies.
- Siempre
que entraban en la tiend ade asignación y siempre que se acercaban
al altar, se lavaban; como había ordenado el Eterno a
Moisés.
Instalación
del Atrio
- E hizo
levantar el atrio alrededor del Tabernáculo y del altar, y
colocó la cortina a la entrada del atrio; y acabó
Moisés la obra.
La Nube
Sobre el Tabernáculo
- Y
cubrió la nube la tienda de asignación, y la gloria del
Eterno llenó el Tabernáculo.
- Y no pudo
Moisés entrar en la tienda de asignación, porque la nube
posaba sobre ésta y la gloria del Eterno llenaba el
Tabernáculo.
- Y cuando
se alzaba la nube de encima del Tabernáculo, los hijos de Israel
partían en todas sus jornadas.
- Pero si no
se alzaba la nube, entonces no se movían hasta el día en que
ella se alzaba.
- Porque la
nube del Eterno permanecía sobre el Tabernáculo de
día, y de noche había fuego en él, a los ojos de toda
la casa de Israel, en todas sus jornadas.
|
| |
|